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Crisis chilena

Piñera lanza un plan de recuperación ante el sombrío horizonte económico en Chile

Los efectos del estallido social se han hecho sentir más allá de las calles de un país que ha entrado en recesión

Abel Gilbert

La policía en Chile persigue a manifestantes.

La policía en Chile persigue a manifestantes. / Reuters

La crisis chilena ha dejado ya de ser solamente política. Octubre, el mes en el que se iniciaron las protestas contra la desigualdad social, ha dibujado de rojo los números de la economía. Se esperaba un crecimiento del 0,5% pero la actividad cayó un 3,4 % respecto al mismo período de 2018. "Recesión es una palabra dura pero esa opción no es descartable", dijo el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, y sonaron alarmas. Frente a esta situación, el Gobierno de derechas anunció con prisas un programa de "recuperación" del empleo y las pequeñas y medianas empresas por valor de 5.500 millones de dólares. Al presidente Sebastián Piñera le tocó en la mañana del martes comunicar el envió al Congreso de un proyecto de ley para otorgar antes de concluya diciembre un bono familiar de 125 dólares a los sectores más castigados. El beneficio alcanzará a seis millones de personas que han restringido su consumo. "Yo sé que los bonos no resuelven los problemas", reconoció Piñera.

El conflicto que estalló a fines de octubre ha obligado a corregir las previsiones de 2019. Los cálculos de un aumento anual del PIB del 2,3% ya no tienen sustento real. La economía tendría, no obstante, una mejora entre el 1% y 1,5% este año si es que no se convierten en amarga realidad los escenarios que contemple Briones. El Banco Central tuvo que intervenir el mercado vendiendo 20.000 millones de dólares para evitar el derrumbe del peso. Las previsiones inflacionarias se han modificado negativamente. Es en medio de este nuevo frente de tormenta que, según el portal El Mostrador Piñera se juega "todas sus cartas" para reactivar la actividad.

Briones pidió a la oposición acompañar al Gobierno. "Hago un llamado a la responsabilidad de todos los sectores, todos tenemos que contribuir a ser respetuosos de las reglas", dijo. El ministro del Interior, Gonzalo Blumel, aseguró sin embargo que el esfuerzo de las autoridades, que incluye otras medidas sociales como la rebaja de los precios de los medicamentos, será en vano si el país no "recupera el orden publico" a más de 40 días del inicio de las protestas que han provocado al menos 23 muertos y centenares de heridos.

El conflicto debe enfriarse. De lo contario, advirtió el ministro, "ninguna de estas agendas va a poder desarrollarse efectivamente".  Según Blumel, "el enorme esfuerzo que estamos haciendo, pierde el sentido si no logramos aislar a los vándalos, saqueadores, narcos y a todos los que amenazan nuestra democracia".

El Gobierno estima que el daño en infraestructuras alcanza los 4.500 millones de dólares y afectará a cerca 300.000 empleos. La crisis, señalan otros especialistas, ya tiene efectos económicos equiparables al terremoto de 2010. 

El peligro de un escenario peor 

Francisco Castañeda, economista de la Universidad de Santiago, señaló que el país está funcionando a la mitad o menos que en una situación normal. Por lo tanto, espera en sintonía con las estimaciones oficiales que el resultado final del cuarto trimestre del año sea negativo. "La economía desacelera, hay un dólar más alto (15 % superior), la inflación se empina en el rango del 2,2 % a 2,6 %, la banca está restringiendo el crédito y está subiendo las tasas de interés producto de una mayor aversión al riesgo de las empresas (...) Es una tormenta perfecta", expresó Castañeda.

El experto indicó además que debido a la desaceleración la recaudación de impuestos disminuirá entre 2.000 y 4.000 millones de dólares, por lo que Chile va a tener un fisco más débil, aunque afortunadamente, según Castañeda, con capacidad de aumentar su nivel de deuda.

"La deuda en Chile es baja. No es dramático que la deuda suba del 27 % del PIB al 35 % o 40 % para financiar gastos sociales", comentó. El experto auguró que el desempleo podría pasar del actual 7% al 9% en el próximo trimestre móvil, lo que dejará una economía muy débil de cara al año que viene.

Los desafíos políticos

En este contexto, el Gobierno busca llegar a acuerdos duraderos con la oposición para salir del laberinto de la crisis. Pero a la vez reconoce que el conflicto se mantendrá por el momento en las calles. Blumel respaldó en ese sentido a los Carabineros, la policía militarizada que ha sido señalada por Humans Right Watch y Amnistía Internacional como la principal responsable de las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas contra la población que se movilizó pacíficamente desde el 18 de octubre. La institución, dijo, "cuenta y seguirá contando con el total respaldo para recuperar el orden público, usando todas las herramientas que la legalidad democrática le pone a disposición".

Piñera ha decidido aumentar en 2.000 los nuevos efectivos en las calles y reformular un sistema de inteligencia que no supo ver el volcán social que iba a estallar delante de las narices del presidente. El ministerio del Interior capacitará a su vez a las Fuerzas Especiales en estrategias antidisturbios sobre la base de "experiencias extranjeras exitosas en el manejo del orden público", como la española.

Temas: Crisis Chile