18 sep 2020

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PRESUNTO CASO DE CORRUPCIÓN

La fiscalía israelí acusa a Netanyahu de fraude, cohecho y abuso de confianza

La decisión del ministerio público llega en pleno bloqueo político y con el país al borde de unas nuevas elecciones, las terceras en un año

El primer ministro afirma con contundencia que se trata de "un intento de golpe" para derrocarlo y asegura que no permitirá que "las mentiras ganen"

Ana Aba

El primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, en una imagen de archivo.

El primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, en una imagen de archivo. / ARIEL SCHALIT (AP)

El reinado del primer ministro israelí en funciones, Binyamin Netanyahu, empieza a hacer aguas. El fiscal general del Estado, Avijai Mandelblit, ha anunciado este jueves que lo acusará formalmente de fraude, cohecho y abuso de confianza en tres casos de corrupción, denominados 4000, 2000 y 1000, según ha informado en un comunicado el ministerio de Justicia israelí. Netanyahu ha reaccionado con contundencia, alegando que se trata de “un intento de golpe” para derrocarlo.

La acusación llega en pleno bloqueo político en Israel y sin nuevo gobierno desde las elecciones de septiembre. A Netanyahu se le complica seguir en el poder en una eventual tercera cita electoral en menos de un año.

No obstante, el jefe del gobierno no tiene la obligación legal de dimitir de su cargo, pero si finalmente es condenado, el Parlamento podrá votar la destitución si el delito implica "depravación moral", como ocurre con la acusación de cohecho, según recoge la Ley Básica israelí, con rango constitucional, según informa la agencia EFE.

Favores al gigante de telefonía Bezeq

En los tres casos de corrupción, Netanyahu ha sido acusado de fraude y abuso de confianza, y además, en el 4000, se considera que cometió cohecho, la acusación más grave.

En el 4000, Netanyahu habría hecho favores entre 2012 y 2017 al gigante de telefonía israelí Bezeq a cambio de cobertura favorable de él y su mujer, Sara, en un popular digital de noticias Walla, ambos controlados por el mismo empresario, Shaul Elovitch, que también está acusado en el proceso junto a su mujer, Iris.

En el caso 1000, Netanyahu es sospechoso de haber aceptado regalos de millonarios para él y su familia -por hasta un millón de shéquels (unos 260.000 euros) en puros, joyas, viajes y champán francés- de dos millonarios a cambio de favores.

En el caso 2000 se examina un presunto intento de pacto con Arnon Mozes -tambien acusado-, editor del diario de pago de mayor difusión de Israel, el "Yediot Aharonot", para lograr una cobertura más positiva sobre él a cambio de dañar la distribución del diario rival, el gratuito "Israel Hayom".

Posible petición de inmunidad

La Fiscalía ha enviado una copia del documento al presidente del Parlamento, Yuli Edelstein, para "permitir que el primer ministro notifique a la Kneset si desea solicitar la inmunidad", algo que debería deliberar un comité especial que no puede formarse sin un nuevo Gobierno.

Netanyahu, el político que más tiempo ha sido primer ministro en la historia de Israel, se convierte en el primero acusado judicialmente de corrupción mientras ocupa el cargo.

En un discurso televisado, el conocido popularmente como Bibi ha afirmado que “habría que estar ciego para no ver que algo malo está ocurriendo con la policía y la fiscalía, porque esta noche somos testigos de un intento de golpe de gobierno contra el primer ministro a través de libelos de sangre y de un proceso de investigación sesgado”.

Para Netanyahu, el hecho de que la acusación se haya hecho pública en un momento político sensible en Israel “indica lo contaminada que está esta decisión por consideraciones externas, con el fin de derrocar a un primer ministro de derechas”. “No permitiré que las mentiras ganen (…) Seguiré liderando este país, según la ley”, ha sentenciado.