03 jul 2020

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PULSO EN EL REINO UNIDO

La oposición británica se conjura para frenar el 'brexit'

Los rebeldes conservadores creen que la semana próxima es la única para frenar una salida sin acuerdo

Dimiten la líder de los 'tories' en Escocia y el jefe de disciplina del partido en la Cámara de los Lores

A. Niubó

Un contrario al ’brexit’ se manifiesta en Londres con una careta de Boris Johnson.

Un contrario al ’brexit’ se manifiesta en Londres con una careta de Boris Johnson. / ALASTAIR GRANT (AP)

Los rebeldes conservadores europeístas y los partidos de la oposición han empezado este jueves a dar signos de recuperación tras el golpe asestado por Boris Johnson en la víspera, cuando pidió a la reina suspender el Parlamento de Westminster durante un mes. Varios pesos pesados del partido han emitido mensajes de un apagado optimismo y se han conjurado para frenar un 'brexitmás cercano que nunca.

“Parece que la semana que viene será la única oportunidad que tendrá el Parlamento para recuperar el control sobre este proceso y no podemos descartar que halle la forma de hacerlo”, ha afirmado el exministro de Justicia, el europeísta David Gauke. En estos momentos, el control lo tiene Johnson que ha reducido el tiempo de debate a apenas cuatro días la semana próxima.

Cerrará hasta el 14 octubre, tres días antes del decisivo Consejo Europeo donde se discernirá el 'brexit'. Y abrirá solo para discutir y aprobar el acuerdo que Johnson espera lograr con la Unión Europeo (UE). El primer ministro, en una jugada fríamente perfilada, ha tapado cualquier resquicio para debatir un 'brexit' sin acuerdo. Los opositores no disponen de tiempo para frenar un brexit duro. Para ello deben pedir una sesión extraordinaria. Cuentan con la complicidad del presidente de los comunes, el conservador John Bercow, furioso con Johnson.

Un mes de tiempo

Por su parte, la exministra tory Margot James, ha confesado que su intención antes del miércoles era darle a Johnson el mes de tiempo que le había dado la canciller alemana, Angela Merkel, para idear un plan que evitar la frontera irlandesa. Pero su respaldo se ha desvanecido con la suspensión del Parlamento. “Apoyaré cualquier acción legislativa que permita al Parlamento decidir como se quiere marchar de la UE”, asestó.  

James también se refirió a George Young, el jefe de disciplina conservador en la cámara que ha presentado su dimisión, pese a ser euroescéptico, en protesta por la privación de voz a la que considera les ha sometido Johnson. “Su dimisión demuestra cómo de depresiva es la actuación de este Gobierno en minoría [dispone solo de una mayoría de un diputado], con un mandato de solo 90.000 militantes tories, la tercera parte de los cuales se inscribieron tras el referéndum”, espetó.

La de Lord Young no ha sido la única pérdida en el partido. Por la mañana,  Ruth Davidson, la líder de los conservadores escoceses. Davidson era una pieza importante en Escocia para contener a los nacionalistas. Consiguió frenarlos en las últimas elecciones generales, pasando de uno a 13 diputados. Esos diputados fueron fundamentales para que Theresa May se mantuviera en el poder. Davidson era europeísta, una de las principales opositoras de Johnson, aunque no ha querido hacer sangre y ha alegado motivos familiares a la hora de tomar la decisión.

Otro secretario de estado tory dimisionario, Richard Harrington, ha dicho que votaría a favor de una moción de censura contra Johnson si el líder laborista, Jeremy Corbyn, la planteaba. Ganar la moción desencadenaría elecciones. La moción sería la segunda opción para intentar parar a Johnson. No está claro que Corbyn la fuera a ganar ya que buena parte de los conservadores furiosos con su líder no quieren facilitar un Gobierno laborista.

Tercera vía jurídica

La tercera vía es la jurídica y se está llevando a cabo en un tribunal civil de Edimburgo, donde unos 70 diputados de diversos partidos liderados por los nacionalistas escoceses y los liberaldemócratas han denunciado al Gobierno. Se han querellado contra el consejo que le ofreció el Ejecutivo a la reina para que suspendiera el Parlamento con una prerrogativa. Consideran que escondían la intención de interrumpir el curso normal de la democracia. Hoy la jueza se pronunciará.

Mientras tanto, más de un millón de personas han firmado una petición en contra de la clausura del Parlamento y se están organizando más protestas en las calles para este fin de semana. Pero el Gobierno se muestra indolente con su plan. Este jueves, el consejero del Gobierno, Jacob Rees-Mogg, ha defendido que la suspensión del Parlamento es “perfectamente constitucional” y que “toda la indignación azucarada está confeccionada por gente que nunca ha querido salir de la UE”.