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Ideas supremacistas

Trump defiende su postura racista en contra de las congresistas demócratas

El mandatario estadounidense continúa alimentando la polémica a pesar de las críticas que han generado sus comentarios al decirles a cuatro legisladoras que deberían irse de su país

El Periódico

Las congresistas a las que Donald Trump le ha dicho que se vayan de los EEUU.

Las congresistas a las que Donald Trump le ha dicho que se vayan de los EEUU. / AFP

El presidente de los EEUU, Donald Trump, insistió en que cuatro congresistas demócratas y latinas, musulmanas o negras, deberían "irse" de su propio país porque lo "odian", mientras la oposición y algunos republicanos le acusaban de racismo y supremacismo blanco.

Un día después de pedir que cuatro legisladoras estadounidenses "vuelvan a sus países" de origen, Trump negó que sus comentarios fueran racistas mientras la etiqueta #RacistPresident prosperaba en Twitter y los demócratas en la Cámara Baja preparaban una resolución de condena por sus declaraciones. "Si odias este país, si no estás contenta aquí, puedes irte", afirmó Trump en declaraciones a los periodistas durante un acto en la Casa Blanca.

Supremacista blanco

Trump, quien como la inmensa mayoría de estadounidenses es descendiente de inmigrantes, se negó a dar marcha atrás en sus declaraciones a pesar de la polémica que ha generado, que apenas tiene parangón desde comienzos del año pasado, cuando llamó "agujeros de mierda" a países como El Salvador o Haití.

"No me preocupa, porque mucha gente está de acuerdo conmigo", respondió al ser preguntado si le inquieta que sus comentarios puedan dar alas al supremacismo blanco en el país.

Trump enfocó la mayoría de sus críticas en Ilhan Omar, la única de las congresistas a las que ha atacado que no nació en los Estados Unidos, aunque obtuvo la ciudadanía estadounidense cuando era adolescente después de llegar como refugiada desde su Somalia natal.

"En uno de los casos, es alguien que vino desde Somalia, que es un Estado fallido, se fue de Somalia, vino aquí y ahora es una congresista que nunca está contenta y que dice cosas horribles sobre Israel", declaró Trump.

El resto de las congresistas criticadas por Trump no tienen otro "país de origen" al que regresar: Alexandria Ocasio-Cortez es neoyorquina con raíces puertorriqueñas, Rashida Tlaib procede de Detroit (Michigan) y sus padres son palestinos, mientras que la afroamericana Ayanna Pressley nació en Chicago.

Defienden a “La brigada”

Las cuatro llegaron al Congreso el pasado mes de enero y han formado un grupo conocido popularmente como "La brigada" ("The Squad") que ha recibido mucha atención mediática por situarse en la vanguardia del ala más progresista del Partido Demócrata y por sus roces con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Pero la líder demócrata, que la semana pasada se había enzarzado en una pugna con ellas, defendió a "La brigada" inmediatamente después de los tuits de Trump y hoy preparaba una resolución para que la Cámara Baja condene formalmente las declaraciones del presidente.

"La Cámara Baja no puede tolerar que el presidente caracterice así a los inmigrantes en nuestro país. Nuestros colegas republicanos deben unirse a nosotros al condenar los tuits xenófobos" de Trump, escribió Pelosi en una carta a sus correligionarios obtenida por el diario The Washington Post.

Los republicanos reaccionan

A primera hora del lunes, solo un republicano -el congresista Chip Roy- se había sumado al centenar de demócratas que condenaron las declaraciones de Trump, pero esa cifra aumentó durante la jornada. Los únicos republicanos negros en el Congreso, el senador Tim Scott y el congresista Will Hurd, fueron los más duros con el mandatario en su partido: el primero lamentó sus "ofensas raciales" y el segundo tildó sus mensajes de "racistas y xenófobos".

También criticaron los tuits las senadoras más moderadas del partido, Susan Collins y Lisa Murkowski, mientras que el senador Pat Toomey opinó que la ciudadanía de esas cuatro legisladoras demócratas es "tan válida" como la suya, de un nieto de inmigrantes irlandeses.

Los ataques de Trump se enmarcan en su estrategia de reelección, basada en parte en identificar a los demócratas y especialmente a las nuevas generaciones, que están influyendo en la base del partido, como "socialistas" y radicales, además de acusarlos de antisemitismo, como ha hecho regularmente con Omar.