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Jeffrey Epstein, conocido inversor de EEUU, imputado por explotación sexual de chicas menores

El amigo de Clinton y Trump enfrenta cargos federales en un caso con docenas de víctimas de hasta 14 años

Idoya Noain

Jeffrey Epstein, en el centro, durante el juicio del 2008.

Jeffrey Epstein, en el centro, durante el juicio del 2008. / AP

Las decenas de mujeres que cuando eran chicas menores de edad fueron víctimas sexuales de Jeffrey Epstein, un conocido y muy bien relacionado inversor de Estados Unidos, van a tener una segunda oportunidad de que se haga justicia. Más de una década después de que la fiscalía de Florida alcanzara un polémico acuerdo que permitió al amigo de Bill Clinton y Donald Trump eludir cargos federales, estos han llegado este lunes en Nueva York. Epstein, que ahora tiene 66 años, ha sido imputado por tráfico sexual conspiración para crear “una vasta red de víctimas menores de edad”, dos cargos por los que podría ser condenado a 45 años de cárcel.

Epstein, que en virtud del polémico acuerdo de Florida en el 2008 se registró como delicuente sexual, se ha declarado “no culpable” pero la evidencia en su contra es demoledora. El documento de la acusación se centra en sus acciones en sus mansiones de Nueva York y en Palm Beach (Florida) entre el 2002 y 2005. Allí, “entre otros sitios”, llevó a decenas de chicas menores de edad para que le dieran masajes que luego escalaba hasta contactos sexuales, pagándoles cientos de dólares en efectivo. Asimismo, “para mantener e incrementar su suministro de víctimas”, pagó a algunas de las menores para que reclutaran a otras chicas de las que también abusaba, creando una especie de esquema piramidal.

La fiscalía, que ha identificado víctimas de incluso solo 14 años, asegura que Epstein sabía que se trataba de menores. También afirma que muchas de ellas eran “particularmente vulnerables a la explotación” por tener situaciones personales o económicas o sociales problemáticas. Declara, además, que el financiero “trabajó y conspiró con otros, incluyendo empleados y asociados, que facilitaron su conducta”, aunque de momento él es el único imputado.

Golpe a la conciencia

“El comportamiento denunciado golpea la conciencia y aunque la conducta de la acusación data de hace años es aún profundamente importante para muchas de las supuestas víctimas, ahora jóvenes mujeres. Merecen su día ante la justicia”, ha declarado Geoffrey Berman, uno de los abogados de la fiscalía federal en Nueva York, que ha decidido retomar un caso que cerró polémicamente hace 11 años el acuerdo en Florida, pactado por el actual secretario de Trabajo de Trump, Alexander Acosta.

La fiscalía ha solicitado también que no se permita salir a Epstein bajo fianza mientras se desarrolla el proceso judicial, apuntando a que representa “riesgo extraordinario de fuga” dada su acomodada situación económica y medios de los que dispone, como aviones privados o residencias en París o las Islas Vírgenes. “No está reformado, no ha escarmentado, no está arrepentido. Es un peligro continuado para la comunidad”, han asegurado los abogados del Estado, que han subrayado también la abundancia de pruebas en su contra, incluyendo “un extraordinario volumen” de fotografías de chicas y jóvenes desnudas o semidesnudas halladas en la mansión neoyorquina de Epstein, donde el sábado se realizó un registro poco después de que fuera detenido el financiero.