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acción policial

Detenido un neonazi por el asesinato de un político alemán

El conservador Walter Lübcke fue hallado muerto de un tiro en la cabeza a principios de junio y había recibido amenazas tras defender la acogida de refugiados

Carles Planas Bou

Un guarda de honor junto a la foto del político alemán asesinado Walter Lübcke durante el funeral en la iglesia de St. Martin en Kassel.

Un guarda de honor junto a la foto del político alemán asesinado Walter Lübcke durante el funeral en la iglesia de St. Martin en Kassel. / GETTY IMAGES / SEAN GETTY

Alemania empieza a esclarecer el asesinato de un político conservador amenazado por defender la política de acogida de los refugiados. Este sábado la policía detuvo en Kassel a un hombre de 45 años sospechoso de estar tras el asesinato de Walter Lübcke, quien el pasado 2 de junio fue asesinado de un tiro en la cabeza en su casa. Según avanzó el ‘Süddeutsche Zeitung’, el presunto autor habría estado vinculado en el pasado reciente a grupos neonazis.

La investigación ha señalado que el detenido aún no ha querido hablar pero que se habrían encontrado restos de su ADN en la ropa de la víctima. Aunque aún se desconoce si tras el mortal ataque se esconde un motivo político y racista la creciente sospecha de que fue así ha llevado a la Fiscalía Federal a anunciar este lunes que releva a la Fiscalía de Kassel y toma los mandos de la investigación del caso.

Ante el silencio de una investigación aún confusa y que sigue su curso los medios de comunicación alemanes han difundido información más detallada sobre el detenido, Stephan E., en cuyo apartamento se habrían encontrado armas de fuego aunque no la utilizada en el asesinato de Lübcke. La prensa señala asimismo que el sospechoso colgó un vídeo en Youtube donde aseguró que si el gobierno no dimitía habría muertos, que está vinculado a milicias radicales como la asociación neonazi ‘Combat 18’ y que en 2009 fue detenido por asaltar un acto sindical.

Originario de Lichtenfels, en Baviera, el sospechoso colaboró con el partido neonazi NPD y el grupo Nacionalistas Autónomos, considerado por expertos como potenciales terroristas de extrema derecha. Ya en 1995 fue condenado a seis años de prisión por intento de asesinato por un ataque con explosivos en un centro de refugiados. En los últimos años se habría apartado de la escena más violenta.

Destacado miembro de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel en el pequeño Estado federado alemán de Hesse, Lübcke fue asesinado de un disparo en la cabeza el pasado 2 de junio mientras estaba en su casa. Poco después de la medianoche un familiar encontró su cadáver en la terraza. Las circunstancias de su muerte aún no han trascendido, pero la autopsia realizada en el hospital confirmó que recibió un disparo a corta distancia.

Amenaza de muerte

Desde el 2009 Lübcke era presidente del consejo regional del distrito de Kassel, pero fue el 14 de octubre de 2015 cuando empezó a tener problemas. Ese día defendió abiertamente en un mitin a Merkel, la política de puertas abiertas con los refugiados y su derecho al asilo. Ante las críticas de algunos de los presentes, cercanos al movimiento islamófobo Pegida, el político conservador hizo referencia a sus valores de caridad cristiana y aseguró que quien no los representase “podía irse del país”.

Desde entonces Lübcke, de 65 años de edad, fue señalado por la extrema derecha y recibió amenazas de muerte por parte de círculos neonazis. Sin embargo y de momento, la investigación no ha encontrado conexión entre ambos hechos. Las autoridades han afirmado que esta semana irán publicando más información sobre el detenido.

Poco después de su asesinato, grupos radicales alemanes celebraron la muerte de Lübcke a través de las redes sociales, unos comentarios que el presidente del país, Frank-Walter Steinmeier, calificó de “cínicos, abominables y repugnantes en todos los aspectos”.

El pasado jueves las autoridades de Hesse celebraron un funeral en su honor en el que asistieron más de 1.300 personas y dos días más tarde su cuerpo fue enterrado.