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LA CITA DEL 26-M

La derecha populista del Este, lista para irrumpir en el Parlamento Europeo

Las encuestas de las elecciones europeas prevén un importante impulso del nacionalismo euroescéptico y xenófobo en Hungría, Polonia, Chequia y Eslovaquia

Carles Planas Bou

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán. / BRENDAN SMIALOWSKI (AFP)

Las elecciones europeas del 26 de mayo serán una nueva victoria para la extrema derecha. Aunque este fenómeno se da en todo el continente es en el Este donde se muestra más descarnado. Compuesto por Hungría, Polonia, la República Checa y Eslovaquia, el Grupo de Visegrado se ha convertido en el paladín de un nacionalismo euroescéptico y anti-inmigración que encara los comicios con el viento a favor.

HUNGRÍA

Siempre Orbán

Viktor Orbán es cada vez más incombustible. El 8 de abril del año pasado el primer ministro húngaro revalidó su mandato con una tercera mayoría absoluta consecutiva que puso a una Budapest cada vez más autocrática a sus pies. En las elecciones del domingo que viene todo apunta en la misma dirección.

En Hungría estos comicios están manchados por la polémica. A principios de año, el Gobierno impulsó una campaña donde acusaba al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y al magnate y especulador financiero George Soros — foco de todas las conspiraciones de la extrema derecha — de querer "debilitar" los derechos de los estados de la UE y fomentar la inmigración. Esto generó una escalada dialéctica con sus socios del Partido Popular Europeo (PPE) que llevó a la suspensión de su partido, Fidesz. Orbán contraatacó y retiró su apoyo al candidato conservador, el alemán Manfred Weber.

Pero mientras en Bruselas la familia conservadora lo ha suspendido temporalmente para intentar remontar en votos, en su tierra natal Orbán se está alimentando del choque frontal con Bruselas. Así, los últimos sondeos demoscópicos le dan una abrumadora victoria con el 55% de los votos y 14 escaños, dejando a los otros partidos a más de 40 puntos de distancia. Esa mejora podría deberse al fuerte debilitamiento proyectado para el partido filofascista Jobbik, que podría pasar de ser la segunda fuerza a quedarse en un 9% y dos escaños.

POLONIA

Alianza contra el Gobierno

Mucho más ajustadas están las cosas en Polonia, el otro país del V4 que inquieta en Bruselas por su deriva autoritaria. Tras el adiós británico el partido gobernante Ley y Justicia (PiS) se hará con el control del euroescéptico Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, en el que ha invitado a unirse a Orbán y a Vox.

Aunque los de Jaroslaw Kaczynski apuntan a alrededor de un 40% de los votos y 22 escaños, su victoria puede estar en cuestión por las opciones de Coalición Europea, una nueva alianza centrista y europeísta que reúne a hasta 12 partidos y organizaciones cívicas y que aspiran a un 32% y 20 diputados. Socialdemócratas, liberales, democristianos y verdes pretenden así cambiar el rumbo seguido por Varsovia los últimos años. Las elecciones europeas también pueden suponer la irrupción de Primavera, un partido de izquierda creado en febrero que reivindica el feminismo y los derechos gais en la ultraconservadora Polonia. Apunta a un 9% y seis escaños.

REPÚBLICA CHECA

Mejora del Ejecutivo

La República Checa es una de las naciones más euroescépticas de la UE. Según el Eurobarómetro, solo un tercio de los checos cree que ser parte del club comunitario es positivo, el nivel más bajo entre todos los miembros. En el 2014 eso se tradujo en una participación del 18,2% que dificultó hacer estimaciones de voto. Aunque esta vez puede ser igual los sondeos vuelven a dar la victoria al gobernante ANO, populista y de derecha liberal, que pasaría del 16% de 2014 a un 22% de los sufragios y seis escaños. Aunque en un principio fue euroescéptico en los últimos años el partido se ha acercado a Bruselas y ahora ve bien una mejor integración.

La sorpresa la podría dar el Partido Pirata, que apunta a que podría entrar en el Europarlamento por primera vez con un 16% de los votos y cuatro diputados. La formación anticorrupción, que pide reducir la desigualdad y una democracia más participativa, no para de crecer en Praga. El partido conservador (ODS), el liberal-conservador (TOP09) y la ultraderecha (SPD) apuntan a un 10%.

ESLOVAQUIA

Avance Neonazi

El récord de baja participación en las elecciones del 2014 se registró en Eslovaquia. Pese a proyectarse una caída, el Partido Socialdemócrata (Smer-SD), en el Gobierno, aspira a una nueva victoria con un 22% de los votos que se traducirían en tres escaños.

Sin embargo, los grandes beneficiados en este pequeño país serán de signo contrario. Por un lado, el partido neonazi Kotleba apunta a casi un 14% de los votos y dos escaños que le serán de altavoz para pedir la criminalización de los gitanos y la salida de la UE para transformar Eslovaquia. Por el otro, la liberal y euroescéptica Libertad y Solidaridad (SaS) aspira a unos resultados similares.

De los otros cuatro partidos que apuntan a un escaño solo dos, los democristianos, se declaran proeuropeos. Los otros dos son ultranacionalistas y xenófobos.