Ir a contenido

ENTREVISTA

"El nacionalismo feroz de Catalunya no es problema de España, sino de Europa"

Julio Guinea, coordinador de Volt en Madrid, reivindica el papel del primer partido paneuropeísta ante las amenazas que acechan a la UE

Víctor Vargas Llamas

Julio Guinea Bonillo, coordinador de Volt en Madrid.

Julio Guinea Bonillo, coordinador de Volt en Madrid. / EL PERIÓDICO

El proyecto de la Unión Europea atraviesa sus momentos más críticos en su propio seno, con el desenlace del brexit a la vuelta de la esquina, y desde el exterior, con una prolífica lista de conspiradores dispuestos a arrruinar el potencial económico y la influencia geopolítica de los Veintisiete. Mientras encaja las embestidas, a Bruselas le ha surgido un aliado inesperado. Volt es el primer partido paneuropeo que lucirá las mismas siglas e idéntico programa en todos los estados miembros en las próximas elecciones europeas. Inquietos ante el fortalecimiento de los nacionalismos y el creciente euroescepticismo, un grupo de universitarios europeos consagró su experiencia en el programa Erasmus como una inspiración para vertebrar un proyecto de Europa federal, socioliberal en lo económico y progresista en lo político, que vele por que el proyecto comunitario sea capaz de mantener el rumbo. El proyecto ya cuenta con 25.000 miembros en todo el continente, más de un millar de ellos españoles, según explica Julio Guinea, coordinador de Volt en Madrid.

¿Con qué vocación nace Volt?

La de crear un Partido Demócrata a nivel europeo. Queremos evitar que el brexit fracture el proyecto comunitario haciendo de la UE un Estado federado. El PP democristiano tiene el problema de la corrupción y el Partido Socialista arrastra un proyecto de socialdemocracia en crisis. Y hay un auge populista, asociado al racismo y la homofobia... Un movimiento al que le interesa la tensión y el amarillismo. Nosotros aportamos responsabilidad, que los países cedan para afrontar desafíos como el cambio climatico que no se pueden combatir en solitario.

Queremos robustecer el pilar social que caracteriza a Europa: mejor sanidad y educación para armar a las nuevas generaciones ante los retos por venir. Instrumentalizado por una economía socioliberal, de libre mercado pero priorizando a las personas de las que se ha olvidado la UE.

¿Les parece que Europa es un continente homogéneo para un planteamiento tan unificado así?

Sí. Rusia es un Estado federal y muy heterogéneo, pero acaba siendo ejemplo de unidad. Hay una gran disparidad ente los estados miembros, pero es una mera cuestión de educación. Los niños se hacen adultos sin saber suficiente de la UE. El objetivo parece limitarse a crear buenos españoles en España, buenos catalanes en Catalunya… Pero no buenos europeos. Falta más conciencia europea.

Bannon, Salvini, Le Pen, Putin, Trump. Parece que la idea de una Europa unida tiene demasiados enemigos…

Armas no tenemos más que nuestros sólidos argumentos. Creemos que con tiempo, triunfarán. Es difícil hacerse oír con tantos intereses. Vox recibe financiación de Bannon, de Irán… Partidos políticos que buscan nuestra división. El proyecto debe ser federal ante intereses atlantistas que no quieren Constitución europea y se sirven de armas arrojadizas como el conflicto catalán, un nacionalismo feroz que puede contribuir a fracturar la UE. La cuestion catalana no es un problema interno de España, sino europeo.

¿Cómo se combate la demoledora efectividad que está demostrando el discurso de primero lo nuestro?

Desde un proyecto de solidaridad y fraternidad, cohesión y esperanza, arrinconando el nacionalismo y el egoísmo. La desunión fue el escenario que desembocó en guerras mundiales. Ante las estrategias de Abascal, Salvini y Trump necesitamos dialogo, unión y responsabilidad intergeneracional. Nosotros apelamos a razón, no a sentimientos nacionalistas basados en banderas y pasodobles.

El reciente proyecto de Europa, con sus rescates y medidas draconianas, tampoco ayuda a entusiasmar a la ciudadanía.

La fórmula de integrar a todos en un proyecto común es con una Constitución Europea para que Francia y Alemania no lleven en exclusiva la voz cantante. Limar poco a  poco el poder del Consejo Europeo que avala que ciertos estados que hablen más alto que el resto. También es preciso que la UE pueda recaudar tributos para evitar esa dependencia. Y fomentar el discurso europeo. A ver durante la campaña cuántos partidos hablan en términos europeos.

Tampoco ayuda a la causa las crecientes críicas que apuntan que en Bruselas mandan realmente los lobis allí instalados.

Una cosa buena de la UE es que dispone de un registro abierto de lobis. Deben dejarse ver, no pueden ejercer una actividad secreta. Exigimos transparencia. Si es verdad que aglutinan intereses de muchas empresas y tienen una gran fuerza. Y que pueden retrasar la capacidad de acción comunitaria. Pero al final se superan sus dificultades. Un ejemplo: Hubo empresas que presionaron para evitar el cuarto paquete ferroviario [liberalización del servicio a  nuevos operadores] y dentro de muy poco tendremos nuevas compañías privadas en ese mercado.

En caso de culminarse el brexit, ¿puede ser el principio del fin de la Europa comunitaria?

Yo apuesto porque definitivamente se vayan. Nos dará mas fuerzas . Es un grave error dar la prórroga, un lastre que hay que cortar. No se hundirán, pero sí sufrirán una gran crisis si hay brexit duro. Y estoy seguro de que pedirán volver en el futuro. Y entonces deberán cumplir con Schengen, el euro y toda la normativa a la que siempre se han negado.

¿Cómo se espera Volt la Europa del futuro?

Volt nace como ejemplo de voltaje, energía, ilusión, chispa… Pretendemos revitalizar un continente que en el siglo XIX representaba el 25% de la población mundial y hoy apenas el 11%. El 2050 habrá menos población aquí y a la vez, una bomba demográfica en África, azotada por la falta de recursos y el cambio climático, se desplazarán e irán en gran medida a Europa. Ante este fenómeno proponemos cuotas obligatorias de acogida y resolver el problema en origen, con un plan Marshal africano que les dote de recursos para que no se vean obligados a emigrar en busca de una vida mejor.