24 oct 2020

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ELECCIONES EN TAILANDIA

La princesa tailandesa va a las urnas

La hermana del rey se enfrentará en las elecciones de Tailandia contra los militares golpistas

Adrián Foncillas

Fotografía de archivo de la princesa Ubol Ratana de Tailandia en la Expo de Zaragoza de 2008

Fotografía de archivo de la princesa Ubol Ratana de Tailandia en la Expo de Zaragoza de 2008 / Jorge Zapata (EFE)

Un seísmo, aclaran los expertos. Un seísmo, además, en los siempre tambaleantes andamios de la política tailandesa: una docena de golpes militares exitosos en las últimas ocho décadas y otros muchos fracasados. La princesa Ubolratana se presenta a las elecciones de marzo, dinamitando la tradición real de alejarse de la política. Y lo hará con el partido del populista Thaksin Shinawatra, personaje divisorio y enemigo de la Junta Militar que gobierna el país. Se avecinan días apasionantes en Tailandia.

Urge el contexto. El exprimer ministro Thaksin, un policía convertido en magnate, es un ídolo popular en las pobres provincias del norte cuyos partidos han arrasado en las seis elecciones de las últimas dos décadas. Daba igual que los militares derrocaran sus gobiernos e ilegalizaran sus partidos porque sus nuevas formaciones apadrinadas ya desde el exilio se volvían a imponer. Su hermana, quien gobernó el país bajo su sombra, también fue expulsada por los militares en 2014. La Junta suspendió entonces la democracia para darle un respiro a una sociedad fracturada y prometió las elecciones que finalmente se celebrarán en marzo tras muchas dilaciones.

Durante este tiempo gestionó la delicada sucesión real, abusó de la Ley de Lesa Majestad para encarcelar a críticos y aprobó una constitución que pretendía impedir de una vez por todas la influencia de Thaksin. En ese contexto llega el anuncio de que la princesa se ha unido al Thai Raksa Chart, enésima reencarnación de Thaksin. La formación se ha declarado “profundamente honrada” de contar con Ubolratana. “Está preparada y desea acabar con la pobreza que afecta a muchos tailandeses”, han afirmado fuentes del partido al medio local Khaosod.

Rivales en los comicios

Las elecciones enfrentarán a la princesa con los militares. El jefe de la Junta, Prayut Chan-o-cha, también ha desvelado hoy que se presentará “para mantener la ley y el orden”. En las siguientes semanas se resolverán las dudas que hoy envuelven el proceso. Se verá, por ejemplo, si la princesa polariza aún más a la sociedad o sirve de puente. Y se sabrá si la estricta Ley de Lesa Majestad, que blinda a la familia real de las críticas más banales, cubre también a la princesa. La cuestión dividía hoy a los expertos. Sería una graciosa paradoja que la ley que ha utilizado Prayut para mantener el orden en estos años le impida ahora pelear por el Gobierno. Las cuestiones legales son, en todo caso, secundarias: en la mentalidad social persiste un respeto reverencial a la realeza que impedirá arrastrar a la princesa al lodo habitual de las carreras electorales.

Las primeras previsiones sonríen a la hermana del monarca. La princesa se percibe más legitimada para ocupar el Gobierno que un militar golpista. En las redes se ha popularizado ya un hashtag que desea una larga vida a la esbelta, como muchos la conocen, y entusiastas comparaciones con otras lideresas globales.

Ubolratana, de 67 años, es la hermana mayor del Rey Vajiralongkorn y la tercera hija de su antecesor, el Rey Bhumibol Adulyadej, cuya muerte dos años atrás sumió al país en la desesperanza. Nació en Suiza, vivió durante casi tres décadas en Estados Unidos y cuenta con títulos universitarios en Bioquímica y Salud Pública. Su matrimonio con un estadounidense le forzó a renunciar a su estatus real aunque el pueblo y la prensa le han mantenido el trato y la devoción. Tras su regreso a Tailandia en 2001 empezó una carrera como actriz y su interés por la política germinó años después durante una campaña contra la drogadicción juvenil en las provincias rurales. La princesa ha clamado contra la pobreza y la contaminación que en los últimos meses ha sumido en la bruma a Bangkok. Cultiva una imagen próxima que la emparenta con su padre y la separa de su hermano: utiliza con frecuencia las redes sociales, entona célebres canciones y se la ha visto comiendo en los tenderetes callejeros de la capital. Desde hoy es el ariete del prófugo Thaksin para echar a los militares que varias veces le echaron a él.  

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