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GUERRA FRÍA EN SUDAMÉRICA

El Kremlin niega haber enviado a mercenarios a Venezuela en apoyo de Maduro

Según informaciones de Reuters, cientos de miembros de la organización paramilitar rusa Wagner se hallan ya en el país caribeño

Marc Marginedas

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, en una rueda de prensa en Serbia.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, en una rueda de prensa en Serbia. / REUTERS / STOYAN NENOV

"Por supuesto que no". Ésta fue la respuesta de Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, cuando fue preguntado acerca de la posible presencia de mercenarios rusos vinculados al grupo paramilitar Wagner en Venezuela para apuntalar la seguridad del presidente Nicolás Maduro. Días antes, la agencia Reuters, citando a dos fuentes próximas a la organización, había informado de que centenares de contratistas con experiencia de combate se hallaban ya en el país caribeño.  

"El temor tiene cientos de ojos", ha señalado Peskov, quien no obstante, no quiso desmentir la información de forma directa ya que el grupo Wagner es, al menos sobre el papel, una organización privada. El artículo difundido por la agencia de noticias sostiene que los propios familiares de los contratistas desplazados habían dado cuenta de ello a Yevgueni Shabayev, un dirigente cosaco con vínculos con estos grupos paramilitares. La misma fuente sostiene que el número de ellos oscila alrededor de los cuatro centenaresy que el viaje se produjo a principios de la semana pasada a través de terceros países, es decir, Cuba, cuya capital, La Habana, mantiene vuelos directos con Moscú

Proteger los intereses de Rusia

Otras filtraciones aseguran que los contratistas rusos han sido desplegados para proteger los intereses y la infraestructura que mantienen las empresas de Rusia en Venezuela, especialmente en el sector de los hidrocarburos.

Rusia ha apoyado sin reservas al presidente Maduro después de que el presidente norteamericano Donald Trump reconociese como jefe de Estado al presidente de la opositora Asamblea Nacional, Juan Guaido. La mayoría de los estados sudamericanos, es especial los más influyentes  -Colombia o Brasil- han seguido el ejemplo de Washington. La UE ha dado un plazo al presidente venezolano de varios días para que convoque elecciones, so pena de reconocer también a Guaido. 

Rusia, por boca de su primer ministro, Dmitri Medvédev, ha calificado estas decisiones como un "quasi golpe de Estado", y no da síntomas de remitir su apoyo hacia el Ejecutivo chavista. China, con intereses inversores en el país, también se ha pronunciado en el mismo sentido.