ENCUENTRO DEL COP-25 EN ENERO

Brasil renuncia a acoger la cumbre del clima

La decisión está relacionada con el rechazo de Bolsonaro a los acuerdos de París contra el calentamiento global

Embotellamiento de tráfico en las calles de Sao Paulo.

Embotellamiento de tráfico en las calles de Sao Paulo. / NELSON ALMEIDA (AFP)

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Los fastos de la ultraderecha del 1 de enero del 2019 no admiten en Brasil acontecimientos políticos paralelos. A poco más de un mes de completar su gestión interina, el presidente, Michel Temer, decidió que ese país no será sede de la Cumbre del Clima (COP25). Su sucesor, Jair Bolsonaro, asume sus funciones ese día y todos los esfuerzos del Estado se concentrarán en Brasilia, la sede del Poder Ejecutivo. El Ministerio de Asuntos Exteriores dijo que el "proceso de transición"  y las "necesidades financieras" que reclama la COP-25 y son imposibles de asumir con un severo ajuste en ciernes, obligaron a "retirar la oferta" de albergar la reunión.

Para el ministro de Medio Ambiente, José Sarney (hijo), la cumbre iba a ser "un gran hito en el camino hacia la implementación del Acuerdo de París". Por lo demás, Brasil tenía el antecedente de haber sido en 1992 sede de la Cumbre de la Tierra organizada por la ONU. Incluso, hace semanas, Temer se jactaba del liderazgo mundial en la materia. Pero el giro ideológico derivado de las elecciones de octubre convierte en inviable esas expectativas.

El Observatorio del Clima calificó de "lamentable pero no sorprendente" la decisión brasileña de renunciar a la cumbre de enero. Para la entidad que acoge a 45 organizaciones ambientales brasileñas, la decisión se debió a "la oposición del Gobierno electo, que ya declaró laguerra al desarrollo sostenible en más de una ocasión", y aventuró que no será "la última noticia de Bolsonaro" en este sentido.

"Dogma marxista"

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El excapitán del Ejército ha mostrado reiteradament su rechazo contra el Acuerdo de París. Su futuro ministro de Exteriores, Ernesto Araújo, considera que la cuestión sobre el cambio climático es un "dogma marxista" y promete, desde su cargo, combatir los discursos "alarmistas" sobre el futuro del planeta.

La renuncia brasileña se conoce a pocos días de que comience en Katowice, Polonia, la Convención de Cambio Climático de la ONU que deberá establecer el reglamento para implementar el Acuerdo de París.