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EL FUTURO DE LA UE

Los rebeldes euroescépticos se plantean una moción contra May

Los detractores de la primera ministra podrían reunir esta semana las 48 firmas necesarias para tal fin

La guerra sucia de los conservadores se degrada y cae en el ataque personal y el lenguaje violento

Begoña Arce

La primera ministra británica, Theresa May.

La primera ministra británica, Theresa May. / AFP

¿La rebelión de euroescépticos conservadores está lista para el asalto final? Quienes en el partido vienen pidiendo la cabeza de Theresa May por su negociación del brexitpodrían reunir esta semana las 48 firmas necesarias para presentar una moción de censura contra la primera ministra. El llamado Comité 1922, un grupo parlamentario integrado en su mayoría por diputados eurófobos, sin cargos en el Gobierno, se reúne el miércoles para considerar la suerte de May, que ha sido invitada a la cita.

La furia es implacable entre los tories, después de la cumbre de la semana pasada en Bruselas, en la que se consideró la ampliación del periodo de transición de 21 meses, con una prorroga que podría durar incluso un año más, a fin de dar al Reino Unido más tiempo para negociar un acuerdo comercial con la Unión Europea. Esa solución es impensable para los brexiteers, quienes temen además que May este haciendo demasiadas concesiones para solventar el conflicto de la frontera en Irlanda del Norte.

En una declaración en la Cámara de los Comunes, May reconoció que sería "preferible", en "algunas circunstancias limitadas", extender el periodo de transición del brexit. "Tenemos que explorar cada oportunidad para romper el impasse", señaló tratando de aplacar la revuelta. Subrayó que las conversaciones con Bruselas no son para su interés particular, "sino para el interés nacional". May volvió a precisar que no contempla un segundo referéndum, como 700.000 personas reclamaron en las calles de Londres el pasado sábado.

Guerra sucia

Presentar la moción no bastaría a los rebeldes. La primera ministra solo necesita 159 votos para derrotar la propuesta en los Comunes y es muy posible que los consiga.  Y si bien hay un grupo de ministros que querría reorientar la negociación hacia un acuerdo al estilo de Canadá, no existe unanimidad sobre quién sería designado para sustituir a May.

La guerra sucia de los conservadores se degrada y ha caído en el ataque personal, con un lenguaje "vil" y "violento", condenado por políticos de diferentes partidos. En un artículo publicado el domingo por The Sunday Times, un diputado tory declaró desde el anonimato que, "se acerca el momento en el que cuchillo se eleva, se clava en la frente y se retuerce". "Ella [Theresa May] estará pronto muerta", añadió. Otra fuente que se describió como aliado del exsecretario para el brexit, Davis Davis, advirtió que May está entrando en la "zona de la muerte". 

"Los ataques personales con vitriolo no tienen lugar en la política británica", fue la respuesta de Downing Street. La diputada tory, Nicky Morgan llamó "cobardes" a sus colegas, "que se esconden bajo el anonimato". La laborista, Yvette Cooper, censuró el "lenguaje vil y deshumanizador hacia una mujer, primera ministra, que, sin importar lo mucho que estés o no de acuerdo con ella, es alguien que esta haciendo un trabajo público".

Es difícil ver como May puede seguir adelante. Sin apoyo en el Parlamento, los británicos tampoco confían en cómo está llevando las negociaciones. En el sondeo publicado el lunes por YouGov, los que creen que el gobierno está haciéndolo "absolutamente mal", ha pasado del 71% del pasado mes, a un 76% . Otro 29% opina que está llevando la negociación del brexit "más bien mal".