Ir a contenido

TENSIÓN EN EL ELÍSEO

La mano derecha de Macron, en el punto de mira de la justicia

La fiscalía investiga al jefe de gabinete de Macron por un posible conflicto de intereses

Eva Cantón

El secretario general del Elíseo, Alexis Kohler, a la izquierda de Macron.

El secretario general del Elíseo, Alexis Kohler, a la izquierda de Macron. / STEPHANE DE SAKUTIN / REUTERS

La mano derecha de Emmanuel Macron se encuentra en una situación comprometida. La justicia francesa investiga si Alexis Kohler, de 45 años y todopoderoso secretario general del Elíseo, ha incurrido en un posible conflicto de intereses y tráfico de influencias.

En el punto de mira de la fiscalía financiera están sus vínculos familiares con el armador italo-suizo Mediterranean Shipping Company (MSC), cliente privilegiado de STX France,  los astilleros franceses de Saint Nazaire de los que el Estado francés posee el 33% del capital.

La fiscalía ha anunciado este lunes la apertura de una investigación tras la denuncia presentada por la Asociación de Lucha contra la Corrupción (Anticor), que acusa a Kohler de haber aceptado un puesto como representante del Estado en el Consejo de Administración de STX France del 2010 al 2012,  cuando trabajaba en el Ministerio de Economía.

Haciéndose eco de diversas informaciones reveladas por el diario digital Mediapart, Anticor alega que el actual secretario general del Elíseo no podía ignorar la existencia de un conflicto de intereses dado que MSC, fundada por la familia Aponte, está dirigida por un primo de su madre.

También recuerda que trabajó durante unos meses como director financiero en MSC a mediados del 2016 cuando ya participaba activamente en la campaña electoral del futuro presidente.

“Alexis Kohler no dudó en tratar los expedientes relativos a los astilleros de STX France para movilizar financiación, créditos a la exportación o garantías del Estado y para ayudar a MSC. Su interés por MSC era tanto familiar como profesional porque quiso lograr un empleo en la sociedad MSC por lo menos dos veces”, señala la denuncia.

Sospechas infundadas

El Elíseo ha asegurado que se trata de sospechas “totalmente infundadas” y que Kohler ofrecerá “con mucho gusto” a la fiscalía todos los documentos que prueban que su conducta fue “respetuosa con el derecho en todas las circunstancias de su trayectoria profesional”.

La presidencia de la República sostiene que Kohler informó siempre a su jerarquía de los potenciales conflictos de intereses y que ha respetado la opinión de la comisión de deontología. Mediapart, en cambio, sostiene que la comisión no estaba al tanto de sus lazos familiares con el armador italo-suizo.

Aunque habrá que esperar para saber si la fiscalía ve motivos para una eventual imputación, el ‘caso Kholer’ coloca a Macron en una posición delicada. Arrojaría sombras sobre la verdadera intención del presidente de moralizar la vida pública y dejaría al descubierto que su más fiel y estrecho colaborador puso los medios del Estado al servicio de sus intereses privados.

0 Comentarios
cargando