Ir a contenido

Tensión en Oriente Próximo

La UE deja claro a Israel que no habrá traslado de embajadas a Jerusalén

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, argumenta ante los 28 que el reconocimiento de la capital es "la base para la paz" en la región

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, replica que la "solución realista" sigue siendo dos estados con la capital compartida

Silvia Martinez

Benjamin Netanyahu junto a Federica Mogherini.

Benjamin Netanyahu junto a Federica Mogherini. / VIRGINIA MAYO/AP

Estados Unidos trasladará la embajada de su país en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén pero la Unión Europea no tiene ninguna intención de seguir sus pasos. Si el Gobierno israelí albergaba alguna esperanza, los Veintiocho y la jefa de la diplomacia europea le han puesto este lunes los pies en la tierra. “Sé que el primer ministro (Benjamín) Netanyahu ha dicho en varias ocasiones que espera que otros sigan la decisión del presidente Trump. A lo mejor otros lo hacen pero por parte de los Estados miembros de la Unión Europea esto no va a ocurrir”, ha zanjado Federica Mogherini.

El portazo se ha producido en Bruselas durante un desayuno informal de trabajo entre los ministros de exteriores de la UE y el mandatario israelí, que ha presentado la decisión de Donald Trump de trasladar su embajada como “la base para la paz en la región” y ha animado a los europeos a imitar a Washington porque esta decisión sirve para “poner los hechos sobre la mesa” y “reconocer la realidad”. Es decir, que “Jerusalén es la capital de Israel”, una ciudad en la que tienen su sede el Gobierno o el Tribunal Supremo y que es capital del Estado judío desde hace 3.000 años. “Nadie lo puede negar y hace que la paz sea posible porque reconocer la realidad es la base de la paz”, ha insistido el primer ministro a su llegada al Consejo, avisando de que es hora de que los palestinos también reconozcan la situación y abandonen el estado de negación de la historia judía.

La visita, la primera que un primer ministro israelí realiza a las instituciones europeas en 22 años, estaba prevista desde hace tiempo pero ha coincidido de lleno con la polémica decisión, que podría terminar complicando aún más los esfuerzos por reconducir las negociaciones de paz en Oriente Próximo. “Lo peor que puede ocurrir ahora es una escalada de las tensiones y la violencia. Primero alrededor de los lugares sagrados pero también en la región. Un aumento de la tensión y la violencia solo inflamarán la región y será un regalo para los extremistas y para aquellos que no quieren vivir en paz y seguridad juntos”, ha alertado Mogherini.

La UE cierra  filas

Pese a este temor, el encuentro, según ha explicado el ministro español Alfonso Dastis, ha sido “franco” y “para nada tenso” y los 28 lo han utilizado para cerrar filas. “Hemos puesto de manifiesto que los Estados miembros no vamos a mover nuestras embajadas” porque “consideramos esa medida contraproducente”, ha corroborado Dastis.

Europa se mantiene en sus trece y no se mueve ni un milímetro. “Hay plena unanimidad” entre los 28 de que la “única solución realista” pasa por dos Estados, Israel y Palestina, con una capital compartida, Jerusalén. “Es nuestra posición consolidada” y “no he oído a nadie, no solo en las últimas semanas sino en las últimas décadas, una idea distinta”, ha explicado Mogherini.

La postura europea, ha recordado la italiana, no esconde ningún tipo de idealismo ni es una idea del pasado. Simplemente, un solo estado no garantizaría ,“por las tendencias demográficas, la pervivencia de la identidad de Israel y no permitiría el derecho de los palestinos a existir como ciudadanos plenos. Dos es lo viable. Es la única forma de avanzar. Esta es la postura de la UE y de sus Estados miembros”, ha zanjado la jefa de la diplomacia europea.

Los 28 se han comprometido a seguir trabajando por "una paz duradera" en la región pero respetando el consenso internacional sobre Jerusalén hasta que se resuelva el estatus final de la ciudad santa mediante negociaciones directas entre las partes. Europa es muy consciente de que ninguna iniciativa de paz ni ningún intento tendrán éxito sin Estados Unidos a bordo pero también ha avisado a Washington de que no debería hacerse ilusiones y pretender que es la panacea. En este sentido, ha abogado por seguir trabajando en el marco del Cuarteto para la paz, que integran Estados Unidos, Rusia, Naciones Unidas y la UE, e incluir a países que pueden jugar algún papel como Noruega, Egipto o Jordania. Los ministros de exteriores recibirán en enero al líder palestino Mahmud Abbas para entablecer un diálogo similar como el celebrado con Netanyahu.