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El 'tsunami' Macron avanza hacia la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional

La formación del presidente encabeza la primera vuelta de las elecciones legislativas en las que la abstención ha alcanzado la cifra récord del 51%

Los resultados confirman la dinámica de recomposición del paisaje político francés

Eva Cantón

Emmanuel Macrona la salida de la votación para la primera vuelta de las elecciones francesas. / Christophe Petit - AFP / EFE VÍDEO

Emmanuel Macron avanza con paso firme hacia el objetivo que se había marcado después de alcanzar el Elíseo el pasado 7 de mayo: lograr en la Asamblea Nacional una cómoda mayoría de su nuevo movimiento político, La República en Marcha (LREM), para aplicar sin problemas su ambicioso programa reformista.

La primera vuelta de las elecciones legislativas celebradas este domingo confirman el ‘tsunami’ que auguraban los sondeos y otorgan a LREM y a sus aliados del centrista Modem un 32% de voto y una horquilla de entre 390 y 430 escaños de los 577 que tiene la Cámara baja, según las proyecciones de Ipsos para France Télévisions. No obstante, ha habido un nivel record de abstención, que ha alcanzado el 51%.

Los resultados dejan en evidencia la fragilidad del resto de partidos para liderar una verdadera oposición y reafirman la dinámica de recomposición del paisaje político francés generada por la victoria de Macron en las presidenciales.

Los Republicanos, que pretendían alzarse como el grupo mayoritario en la Asamblea para forzar un Gobierno de cohabitación, han perdido su apuesta y llegan en segunda posición con un voto del 21% y una proyección de escaños de entre 80 y 125.

Aunque serán la segunda fuerza política, podrían perder el centenar de representantes con los que cuentan ahora. El jefe de filas de Los Republicanos, François Baroin, pidió a los electores una gran movilización para la segunda vuelta para que haya un “equilibrio” parlamentario y que el poder no recaiga en un solo partido.

SEVERA DERROTA SOCIALISTA

Los socialistas, que ahora tenían la mayoría en la Asamblea, han sufrido una severa derrota que les convertiría, de consolidarse, en una formación prácticamente residual con entre 20 y 35 escaños y el 10% de los votos. Perderían, por tanto, más de 200 representantes.

El Frente Nacional, que ahora tiene dos escaños en la Asamblea, no ha traducido en las legislativas los más de 10 millones de votos que Marine Le Pen cosechó en las presidenciales.

EL FN SIN GRUPO PROPIO

La líder ultraderechista ha recibido en la circunscripción de Norte Paso de Calais en la que se presentaba como candidata el 46% de los votos, pero en el conjunto nacional el FN se ha quedado en un 14% que le otorgaría entre 3 y 11 escaños. No tendría por tanto grupo parlamentario propio (15 parlamentarios) como se había propuesto.

Le Pen se quejó del sistema electoral francés (mayoritario a dos vueltas) que penaliza sistemáticamente a su partido y apeló a los electores a movilizarse “masivamente” para oponerse a la política “catastrófica” que a su juicio prepara el presidente.

Mientras, el líder de la Francia InsumisaJean Luc Mélenchon, podría lograr entre 11 y 21 asientos con un 11% de voto, lo que le permitiría formar grupo propio en la Asamblea. En todo caso, el exsocialista aspiraba a capitalizar el entusiasmo que generó en las presidenciales y los resultados muestran que no lo ha logrado.

Mélenchon admitió el avance “incontestable” del partido de Macron pero alertó de que la abstención demuestra que no hay una mayoría en el país para “destruir” el código laboral, reducir las libertades públicas o aplicar el resto de medidas que figuran en el programa presidencial. "En la segunda vuelta no permitáis que se le den plenos poderes al partido del presidente", pidió Mélenchon.

De sus palabras se deduce que la oposición puede ahora trasladarse del Parlamento a la calle. Macron prepara una reforma laboral aun más liberal que la aprobada por François Hollande en el último tramo de su mandato y nuevas medidas antiterroristas para incorporar el estado de emergencia al derecho común, algo que ha puesto en guardia a numerosas asociaciones.

“Francia está de vuelta. Desde hace un mes, el presidente de la República ha sabido encarnar la confianza, la voluntad y la audacia. La nueva Asamblea encarnará el nuevo rostro de nuestra República”, resumió el primer ministro Edouard Philippe, poco después de conocerse las primeras proyecciones.

Valls se salva, el PS se hunde

De momento, al exprimer ministro socialista francés, Manuel Valls, le ha salido bien la jugada de presentarse como candidato ‘de la mayoría presidencial’ en las elecciones legislativas. Está en cabeza, con el 25,5% de los votos, en su circunscripción de Essonne, por delante de la Francia Insumisa. Es cierto que Valls no competía con ningún candidato de La República en Marcha por la decisión salomónica de despejarle el camino sin llegar a nombrarle oficialmente candidato de la formación de Emmanuel Macron. Valls se salva, pero el Partido Socialista se hunde. A la histórica derrota de las presidenciales se une ahora una debacle parlamentaria. Ni siquiera el antiguo candidato al Elíseo, Benoît Hamon, ha sido reelegido. También ha sido eliminado el primer secretario de los socialistas, Jean Christophe Cambadélis, en su circunscripción parisina  en la que llega en cabeza el secretario de Estado Mounir Mahjoubi. “Es un retroceso sin precedentes de la izquierda en su conjunto y sobre todo del PS”, ha reconocido Cambadélis. "Si mayoría absoluta de La República en Marcha se amplia, no tendrá oposición real y tendremos una Asamblea Nacional sin verdadero poder de control, sin debate democrático digno de ese nombre”, ha lamentado.