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DEBATE INDIRECTO EN SKY TV Y CHANNEL 4

May y Corbyn se enfrentan a la hostilidad de la audiencia en el plató de televisión

La 'premier' británica apareció tensa y crispada en el especial electoral, mientras que el líder laborista sorprendió con una actuación relajada y coloquial

Begoña Arce

May contesta a las preguntas de la audiencia en el plató, en el especial The Battle for Number 10, el 29 de mayo, en Londres. / GETTY IMAGES / STEFAN ROUSSEAU

May contesta a las preguntas de la audiencia en el plató, en el especial The Battle for Number 10, el 29 de mayo, en Londres.
Corbyn, durante su intervención en el especial electoral conjunto de Channel 4 y Sky News, en Londres, el 29 de mayo.

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La primera ministra Theresa May y el líder laborista Jeremy Corbyn confrontaron anoche ante las cámaras sus posiciones ante el brexit’. En el programa especial 'Batalla por el número 10', de las cadenas Sky y Channel 4, dedicado a las elecciones del 8 de junio, May repitió que “una falta de acuerdo con la UE es mejor que un mal acuerdo”. Prometió ser “todo lo dura que haga falta” en las discusiones con Bruselas y marcharse si la UE le exige el pago de 115.000 millones de euros. Corbyn se mostró convencido de poder lograr “un acuerdo de libre comercio” y abogó en favor de una “inmigración controlada”, recordando, sin embargo, “la contribución enorme de los trabajadores inmigrantes a nuestro sistema de sanidad o de transportes”.

Ambos candidatos se sometieron sucesivamente y por separado a las duras preguntas de la audiencia, primero, y del temible periodista Jeremy Paxman después. Los mayores reproches para Corbyn se refirieron a su pasado de izquierdista militantesus simpatías por el IRA o Hamás, sus puntos de vista en política exterior y seguridad nacional, así como sus planes de aumentar los impuestos.

"En ese punto la elección está muy clara", afirmó Corbyn, refiriéndose a la subida que proponen los laboristas del impuesto a las empresas. "Este programa invierte en el futuro, con más impuestos -un poco más a las empresas y a los ricos- pero el 95% no va a pagar más. O bien seguir por la cuesta abajo de la austeridad continua, abriendo una distancia cada vez mayor entre ricos y pobres en la sociedad". Aunque no siempre convincente, el jefe de los laboristas sorprendió con una actuación relajada, coloquial y fluida, todo lo contrario a May.

La primera ministra apareció muy tensa y especialmente crispada, poco acostumbrada a exponerse a las críticas de los ciudadanos. El público presente no se lo puso fácil. Le echaron en cara el nuevo plan para que más pensionistas paguen los costes de la asistencia social que reciban a domicilio (el llamado por la prensa “impuesto de la demencia”). Le recriminaron los recortes sucesivos realizados por los conservadores en educación y en sanidad. En algún momento, las respuestas de May fueron recibidas con risas por el público o algún abucheo. “¡Y unos cojones!”, exclamó uno de los presentes, cuando la primera ministra aseguró que estaban incrementando los presupuestos sanitarios.

CAMBIOS DE CRITERIO

May fue acusada de cambiar de criterio continuamente sobre la permanencia en Europa (que defendió cuando hizo campaña), sobre la celebración de elecciones anticipadas (que negó rotundamente que convocaría) o sobre la nueva tasa a los pensionistas (que ahora ha retirado temporalmente). “Usted básicamente ha cambiado su forma de pensar en todo”, le lanzó Paxman. “Un negociador de la UE va a llegar a la conclusión de que es una fanfarrona que se va a hundir al primer disparo”, añadió, pronunciando la frase lapidaria de la noche.     

A 10 días de las elecciones, los laboristas han reducido distancias y aunque los conservadores disfrutan de una cómoda ventaja, hay nervios. Los 20 puntos de distancia que May llevaba al comienzo de la campaña se redujeron en cinco en el último sondeo de la semana pasada, antes de la suspensión por el atentado de Manchester. Las últimas encuestas sugieren entre 6 y 10 puntos de diferencia. May convocó las elecciones en el Reino Unido para reforzar su mayoría de cara a las negociaciones del ‘brexit’. Esperaba ganar por goleada y no tener rival. Corbyn se ha ido afianzado, los laboristas van subiendo, mientras May ha cometido graves errores, tiene problemas de comunicación con la gente y va perdiendo terreno.