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CRISIS HUMANITARIA EN EUROPA

La UE solo ha reubicado al 3% de los refugiados prometidos hace un año

Los distintos países solo han reubicado 5.233 solicitantes de asilo de los 160.000 comprometidos

Polonía y Hungría no han acogido ni a una sola persona y España solo a 237 de los 16.000 pactadas

Silvia Martinez

Un chico sostiene en brazos a su hermano pequeño en el campo de refugiados de Kara Tepe, donde algunos fueron trasladados tras un incendio en el de Moria, en Lesbos (Grecia), el 21 de septiembre.

Un chico sostiene en brazos a su hermano pequeño en el campo de refugiados de Kara Tepe, donde algunos fueron trasladados tras un incendio en el de Moria, en Lesbos (Grecia), el 21 de septiembre. / AFP / LOUISA GOULIAMAKI

Hace justo un año los ministros de Interior de la Unión Europea, pese al rotundo rechazo de algunos países del este, alumbraban un plan para reubicar durante un período de dos años a 120.000 refugiados llegados a las costas de Italia y Grecia. Un compromiso que se sumaba a la acogida de 40.000 personas ya anunciada unos meses antes para responder a la crisis migratoria desatada a consecuencia de la guerra en Siria y que elevaba la cifra total a 160.000. Desde entonces han pasado ya 12 meses, pero los resultados son extremadamente escasos.

La solidaridad sigue siendo prácticamente inexistente y las cifras no mienten. La última actualización de la Comisión Europea -a fecha de 20 de septiembre- confirma que solo se han reubicado 5.233 solicitantes de asilo de los 160.000 prometidos, aunque el flujo de refugiados que intentan cruzar el Mediterráneo no se ha detenido: 4.077 desde Grecia y 1.156 desde Italia, los dos países más presionados y afectados por la llegada de inmigrantes desde Turquía y el norte de África. Es decir, poco más de un 3% del total y con unas diferencias enormes entre países.

Polonia y Hungría, fieles a su rechazo al plan de cuotas -el 72% de los húngaros se oponen a un reparto automático según un sondeo publicado esta semana-, no han acogido en su territorio ni una sola persona procedente de los citados dos países. Otros, como Eslovaquia o la República Checa, lo han hecho pero aceptando una cifra tan minúscula -3 el primero y 12 el segundo- que no deja de ser un gesto simbólico dejando muy clara cuál es su opinión sobre la solución pactada por los Veintiocho para responder a la mayor crisis migratoria vivida en el viejo continente desde la segunda guerra mundial.

UN REPARTO DESIGUAL

A partir de ahí, hay quien se ha mostrado más o menos generoso pero sin responder a las grandes expectativas creadas hace un año, a raíz de que la foto de un niño sirio ahogado en las playas de Turquía obligara a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE a reaccionar. A la cabeza está Francia (1.812 refugiados acogidos) aunque seguida de lejos por Finlandia (690), Holanda (665) y Portugal (534), mucho más generosos que España, que ha recibido hasta ahora a 237 solicitantes de asilo, 187 procedentes de Grecia y 50 de Italia, aunque según Bruselas habría notificado la puesta a disposición del programa de 400 plazas. En cualquier caso, una cifra que sigue estando a años luz del número de refugiados que prometió reubicar el año pasado: 16.231 personas.

Pero los progresos no solo son extremadamente lentos en cuanto a la reubicación de refugiados. Los Veintiocho también decidieron en julio del año pasado reasentar a 22.504 personas directamente desde terceros países como Líbano Jordania, pero hasta ahora solo han traído a 8.268 personas con unas desigualdades en la distribución entre países muy notables. “Durante este año hemos comprobado que los países de la UE tienen dos velocidades: son desesperadamente lentos a la hora de acoger refugiados mientras que la rapidez y la eficacia la reservan para impedir a toda costa el acceso de los solicitantes de asilo a sus territorios”, denuncia Estrella Galán, secretaria general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que cifra en torno a 4.200 el número de personas que han fallecido este año intentando cruzar el Mediterráneo y en cinco millones el número de desplazados en Oriente Próximo.

CRÍTICAS AL PACTO CON TURQUÍA

Las críticas de la CEAR se dirigen muy especialmente al acuerdo suscrito entre la UE y Turquía a finales de marzo de este año. “La UE no solo muestra una pasividad flagrante al no habilitar vías seguras para aliviar el drama de las personas que huyen de la guerra y la violencia, sino que con medidas como el acuerdo con Turquía parece centrar sus esfuerzo en dificultar la llegada de refugiados a nuestros países”. De esa forma, añade Galán, los refugiados lo único que hacen es “emprender rutas más peligrosas” y “pagar más dinero a las mafias”.

Los números del acuerdo con Turquía también evidencian que el pacto, pese a la férrea defensa que de él hacen en la Comisión Europea, tampoco ha dado los frutos que muchos países esperaban. El número de personas devueltas de Grecia a Turquía sigue siendo muy limitado, 502 en total desde el pasado 4 de abril, y el total de solicitantes de asilo reubicados directamente desde este país candidato a la adhesión apenas supera los 1.600. Prácticamente la mitad de ellos a Alemania (609), otros a Suecia (269), Francia (228) y Holanda (170) y en menor número a Italia (75), Bélgica (63), Finlandia (62) o España (57).

El problema, según denuncia la CEAR, es que los líderes “siguen decepcionando” con declaraciones de buenas intenciones que no van más allá de ser meras promesas, tal y como ha quedado patente esta semana en Nueva York. “Las declaraciones de buenas intenciones sin ningún tipo de acuerdo vinculante no sirven de nada a las 17 personas que mueren cada día en el mundo tratando de mejorar o poner a salvo sus vidas”, advierten. Según esta organización, muchos de los solicitantes de asilo ya reubicados en España ya han recibido la condición de refugiado.