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informe polémico

Una carta revela el apoyo incondicional de Blair a Bush ocho meses antes de la invasión de Irak

"Estaré contigo, pase lo que pase", escribió el 'premier' británico al presidente de EEUU el 28 de julio del 2002

LORENA MARTÍNEZ / LONDRES

Blair habla durante su rueda de prensa en Admiralty House, en Londres, este miércoles. / AP / STEFAN ROUSSEAU

Blair habla durante su rueda de prensa en Admiralty House, en Londres, este miércoles.
Detalle de una carta desclasificada enviada por Blair a Bush, incluida en el informe Chilcot, presentado este miércoles en Londres.

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Uno de los documentos incluidos en el informe Chilcot que analiza el papel del Reino Unido en la guerra de Irak, publicado el miércoles tras más de siete años de espera, revela el apoyo incondicional de Tony Blair a George W. Bush justo ocho meses antes de la guerra de Irak en el 2003.

Se trata de una de las 29 cartas privadas que se intercambiaron los dos líderes y que el exprimer ministro británico empieza con la frase “estaré contigo, pase lo que pase”, con fecha del 28 de julio del 2002.

En esta misiva, Blair evalúa las dificultades y desgrana los posibles obstáculos a los que pueden enfrentarse si deciden intervenir militarmente. “La planificación y la estrategia de todo esto son difíciles. Esto no es Kosovo. Esto no es Afganistán. Ni siquiera es la Guerra del Golfo”.

A pesar de mostrar su apoyo absoluto, el exprimer ministro admitía en la carta que no estaba seguro de poder conseguir respaldo en su país para el plan de Bush de atacar a Sadam Husein. "Ahora mismo en el Reino Unido, no puedo estar seguro de contar con el apoyo del Parlamento, del partido, del público o incluso de algunos de mis ministros", concluyó.

La decisión en torno a la guerra polarizaría a la opinión pública, que salió a la calle meses antes de la invasión con manifestaciones multitudinarias en todas partes del mundo bajo el lema ‘No a la guerra’.

RECOMENDACIONES IGNORADAS

La investigación ha revelado que varios asesores intentaron convencer a Blair para que retirara esa promesa, pero el primer ministro ignoró sus recomendaciones.

El comité de la investigación considera que esta fue una declaración con mucho peso y que “los ministros de Defensa y Exteriores deberían haber tenido una oportunidad de comentar esta carta antes de mandarla”.

Esta misiva muestra la falta de comunicación del exprimer ministro con su Ejecutivo y los servicios de inteligencia de la que varios testigos se quejaron a Chilcot y su equipo durante la fase de interrogatorios. El informe recoge en total 11 momentos decisivos como esta carta privada que podrían haberse beneficiado de un “debate colectivo” con el resto de asesores y miembros del Gobierno.

CHEQUE EN BLANCO

Para analistas y expertos, esta carta supone un ‘cheque en blanco’ que el líder británico entregó a la Administración estadounidense, algo que Blair negó reiteradamente durante una rueda de prensa en la que justificó su decisión de llevar el país a la guerra. “Les dije que estaría a su lado, pero mi objetivo era convencerles para que aceptaran ir a las Naciones Unidas” para pedir una resolución que autorizara la acción armada que al final nunca llegaría.

Durante casi dos horas, Blair defendió su decisión con gesto serio y consternado. “Ha sido una de las decisiones más duras y agónicas de mi carrera política”, dijo.

SIN PRISAS

En su alegato, el exprimer ministro reiteró que “no hubo prisas para ir a la guerra” sino que su decisión se basó en las evidencias, que demostrarían ser falsas a posteriori, de que el régimen iraquí contaba con armas de destrucción masiva y del miedo de que un ataque como el de las Torres Gemelas en Nueva York pudiera ocurrir en suelo británico.

Blair desgranó uno a uno los acontecimientos que le llevarían a unirse a la coalición estadounidense contra Sadam Husein remarcando que su decisión no fue tomada ocho meses antes sino que fue meditada, como último recurso al no poder conseguir el apoyo de la comunidad internacional, y que la decisión final fue tomada el 18 de marzo. “No había medias tintas, ni tiempo para más negociaciones, tenía que tomar una decisión y tomé la decisión que en mi opinión era correcta”.