ELECCIONES PRESIDENCIALES

Europa respira aliviada tras la derrota de la ultraderecha en Austria

La élite política continental celebra la victoria in extremis de los ecologistas ante los xenófobos

El presidente saliente de Austria, Heinz Fischer (a la derecha), y el presidente electo, Alexander Van der Bellen.

El presidente saliente de Austria, Heinz Fischer (a la derecha), y el presidente electo, Alexander Van der Bellen. / EFE / CHRISTIAN BRUNA

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Carles Planas Bou
Carles Planas Bou

Periodista

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Entre el domingo y el lunes, Austria se jugaba algo más que la presidencia de su país. Europa, preocupada por la inminente primera gran conquista política de la ultraderecha, observaba atenta unos comicios tan frenéticos como insólitos en el país transalpino. Tras la inicial victoria del candidato xenófobo y euroescéptico Norbert Hofer, ayer los ecologistas daban un giro al guión en el último momento y gracias a los votos por correo se hacían con la victoria. El continente respiró aliviado.

Después del recuento oficial emitido por el ministerio del Interior, diversas voces de la élite política europea se congratularon por el ajustado triunfo de los verdes que apartaba a los ultraderechistas del poder. Los países vecinos, también asediados por el auge populista que sufre la Unión Europea (UE), fueron los primeros en reaccionar. “El conjunto de Europa puede estar aliviada”, aseguró el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, ministro de Asuntos Extranjeros de Alemania. El presidente francés François Hollande felicitó a Van der Bellen y aseguró que “cooperaría” con él mientras que el ministro de defensa checo, el centrista Martin Stropnicky, apuntó que se trata de “una importante victoria para Europa”.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, envió una carta al presidente electo señalando que desea trabajar con él para "demostrar que las soluciones europeas son claves para un futuro mejor y más justo".

También hubo reacción por parte de los partidos populistas, que vieron en la derrota in extremis de Hofer una exhibición de músculo del discurso islamófobo y ultranacionalista. La líder de Alternativa por Alemania (AfD), Frauke Petry, felicitó a su compañero austríaco por unos “resultados impresionantes”. Desde Francia, el Frente Nacional de Marine Le Pen también aplaudió a su aliado y pronosticó “un futuro exitoso para los movimientos patrióticos que combaten las políticas destructivas de la UE y que luchan por nuestra identidad nacional”.

MÁS QUE UNAS PRESIDENCIALES

Las elecciones presidenciales, más secundarias por el papel menor que juega el presidente en la escena política, no suelen llamar la atención de la opinión pública europea pero el alud de comentarios y la atención que suscitó la jornada electoral en todo el continente apuntan a que estos comicios hablaban de algo más grande.

También lo demuestra la posición de la UE. A pesar de que normalmente no se pronuncia e intenta no interferir en las cuestiones de política interna de sus estados miembros, la plana mayor de Bruselas hizo una excepción con Austria y se movilizó. El presidente de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo, Jean-Claude Juncker y Martin Schulz, remarcaron su preocupación por las palabras de Hofer y aseguraron que esperaban una victoria de Van der Bellen.

GESTO CONCILIADOR

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Tras el recuento final que dio la victoria definitiva a Los Verdes, Van der Bellen no quiso vanagloriarse y en un breve y conciliador discurso aseguró que su mandato se basará en trabajar para mejorar la situación los austríacos. “Mi voluntad es ser un socio constructivo del Gobierno federal y del Parlamento para que dentro de seis años los ciudadanos puedan pensar en que sus hijos tendrán un mejor futuro”, remarcó.

La contenida alegría de los partidos tradicionales y de izquierdas de Europa, amenazados y alimentados por el ascenso de la ultraderecha, no esconde la realidad política de Austria. Hofer obtuvo el 49,7% de los votos, mientras que Van der Bellen se hizo con el 50,3%. La polarización de la segunda ronda electoral ha beneficiado a los ecologistas pero el peso de los xenófobos es cada vez más importante en el país y se postula como una alternativa real a la gran coalición formada por socialdemócratas y democristianos de cara a los próximos comicios.