La UE relanza las negociaciones de adhesión con Turquía tras dos años de bloqueo
Bruselas recuerda a Ankara que espera reformas para garantizar la libertad de prensa y la indepencencia judicial

Delegación turca en Bruselas para las negociaciones de adhesión. / periodico
La cumbre Unión Europea-Turquía, la primera cita bilateral en once años, sirvió hace quince días para relanzar una relación que llevaba años bajo mínimos y la conferencia intergubernamental celebrada este lunes en Bruselas ha puesto sobre railes las negociaciones de adhesiónnegociacionesadhesión -bloqueadas desde hace dos años- con la apertura del capítulo sobre política económica y monetaria. Esto significa que desde el 3 de octubre de 2005, en que arrancaron las conversaciones, hasta ahora se han abierto 15 capítulos de los 35 por negociar aunque solo uno está provisionalmente cerrado.
“Tenemos que superar juntos los obstáculos artificiales que han estado bloqueando el proceso de adhesión y no nos han permitido avanzar. Esperamos no tener que esperar otros dos años para abrir uno o dos capítulos más”, proclamaba el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, en una rueda de prensa en la que Ankara recibía palabras de aliento pero también mensajes de firmeza sobre cúal debe ser el camino a seguir.
“Espero que podamos seguir avanzando y abrir más capítulos” pero “para mantener esta dinámica en nuestras relaciones es importante que Turquía trate toda una serie de problemas que aparecían en el informe de 2015. Esperamos que hagan reformas globales para garantizar la independencia del sistema judicial, la libertad de expresión y los medios de comunicación”, advertía el comisario de ampliación, Johannes Hahn, sobre algunos de los elementos que más polémica han generado estas últimas semanas.
ESTÁNDARES EUROPEOS
De momento, los 28 aceptan empezar a negociar el capítulo 17 sobre política económica y monetaria para que Ankara se alinee a los estándares europeos. Es decir, que garantice un banco central turco independiente, la estabilidad de precios, unas cuentas públicas equilibradas y que prohíba el acceso privilegiado de las instituciones públicas a entidades financieras. “La UE necesita socios estratégicos como Turquía”, insistía el titular de exteriores luxemburgués y responsable de presidir la conferencia como presidencia de turno, Jean Asselborn, que ha defendido la celebración de cumbres bilaterales por la importancia de Turquía como interlocutor clave “para la estabilidad del continente”.
La UE confía en que este gesto simbólico, acompañado de una trasferencia de 3.000 millones y un acelerón en la liberalización de visados para los turcos, convenza a Ankara de vigilar mejor su frontera con Grecia, para prevenir la llegada de más refugiados e inmigrantes irregulares a Grecia, y también con Siria para impedir la llegada de posibles yihadistas a Europa. Dos asuntos abordados durante un almuerzo informal celebrado entre los ministros de exteriores europeos y su homólogo turco que ha precedido a la conferencia intergubernamental. “Todos comprendemos que unas buenas relaciones son esenciales para ambas partes y para toda la región. Los retos como la inmigración o terrorismo requieren de una relación que mire hacia adelante y sean constructivas”, advertía Çavusoglu en un mensaje nada ambiguo.
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