19 sep 2020

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La UE solo ha reubicado a 116 refugiados de 160.000

De seguir este ritmo se necesitarán 159 años para cumplir con el compromiso

Suecia, Finlandia y Luxemburgo han sido hasta ahora los únicos receptores

SILVIA MARTÍNEZ / BRUSELAS

La Comisión Europea sigue confiando en que la apertura de nuevos centros de registro e identificación de refugiados en Grecia e Italia permitirá a la Unión Europea alcanzar velocidad de crucero y acelerar el plan de redistribución de solicitantes de asilo pero las cifras hasta ahora siguen siendo muy decepcionantes. Pese a la celebración por todo lo alto del envío de las primeras 30 personas de Grecia -cuatro familias sirias y dos iraquís-con destino a Luxemburgo, lo cierto es que la UE solo ha conseguido realojar a 116 personas en los 42 días que han transcurrido desde que los jefes de Estado y de Gobierno acordararan repartirse de 160.000 personas el pasado 23 de septiembre.

Esto significa que a este ritmo la UE necesitará 159 años para distribuir entre los estados miembros a todos los demandantes de asilo que se comprometieron a acoger. Más de dos meses después de aquel pacto y de que la foto del niño sirio Aylan Kurdi muerto en una playa griega diera la vuelta al mundo obligando a los Veintiocho a reaccionar, el problema es que el proceso es demasiado lenta. Hasta ahora, según las últimas estadísticas de la Comisión Europea, solo hay 15 estados miembros que han ofrecido un total de 2.413 plazas de acogida. Una cifra que supone una gota en el océano de necesidades que existen. Y es que para cumplir con el objetivo de reubicar a esas 160.000 personas en dos años, Grecia e Italia tendrían que enviar diariamente a 219 personas y no la media de 2,76 que arroja el balance actual.

FASE «TEMPRANA» / La Comisión Europea, pese a que solo actúa como coordinadora en este asunto, se defiende. «Nuestra voluntad es ver el esquema de reubicación implementado de forma más ambiciosa de lo que lo está siendo. Pero no tenemos razones para pensar de que no ocurrirá así. Estamos en una fase muy temprana del proceso. Es legislación europea que se ha publicado hace tan solo unas semanas. Así que no deberíamos concentrarnos en el proceso como una imagen fija sino como algo que se desarrollará como el tiempo», sostiene Margaritis Schinas, portavoz del presidente Jean-Claude Juncker, optando por ver el vaso de las reubicaciones medio lleno.

Para que el esquema funcione no solo es esencial que el engranaje funcione -Italia cuenta con 6 centros y Grecia con tres- sobre el terreno. También es esencial que los socios de Atenas y de Roma respondan con generosidad, y los números no engañan. Al margen de los últimos 30 refugiados -21 sirios y 9 iraquís- reubicados de Grecia a Luxemburgo, solo Suecia y Finlandia han dado acogida hasta ahora a alguno de los solicitantes de asilo identificados por los responsables de las agencias Frontex y EASO como candidatos a recibir protección.

El primero de los países nórdicos ha recibido a 38 personas procedentes de Italia y el segundo a 48 aunque  han notificado una disponibilidad de plazas de 300 en el caso de Suecia y de 200 Finlandia. También han manifestado su disponibilidad Francia (860 plazas), Rumanía (300), Malta (131) o Portugal (130) entre otros, mientras que España ha puesto a disposición 50 plazas.

FALTAN EXPERTOS /  El balance es igual de agridulce en cuanto al envío de expertos solicitado por las agencias europeas que trabajan sobre el terreno para registrar e identificar a los potenciales candidatos al asilo. De los 743 expertos solicitados por Frontex, los 28 solo han comprometido el envío de 353 guardias de fronteras, mientras que de los 374 solicitados por EASO la agencia solo ha recibido 157 respuestas positivas.

Y las llegadas no se detienen. El director de Frontex, Frabrice Leggeri, dijo al diario alemán Bild que este año se han registrado más de 800.000 ingresos irregulares en la UE y añadió que todo indica que el flujo de refugiados no ha llegado a su punto máximo. Y desde Unicef llegó otro dato muy inquietante: una de cada tres personas registradas en la frontera entre Grecia y Macedonia en octubre era menor, cuando en junio la proporción era de uno a diez.