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La UE vuelve a fracasar en su política migratoria

Los gobiernos eluden cifrar compromisos sobre la acogida de 40.000 solicitantes de asilo llegados a Italia y Grecia

Matteo Renzi: "Si esta es su idea de Europa, se la pueden quedar"

ROSA MARÍA SÁNCHEZ / BRUSELAS

El debate sobre inmigración en el seno del Consejo Europeo se estrelló ayer en medio de la negativa de buena parte de los socios de asumir un compromiso obligatorio para reubicar a 40.000 demandantes de asilo llegados a Italia y Grecia (la mayor parte de ellos, sirios y eritreos) y la exigencia del líder italiano, Matteo Renzi, de un mayor esfuerzo de solidaridad.

"Si no quieren acoger a estas 40.000 personas no son dignos de llamase Europa" espetó Renzi a unos socios que días atrás ya habían dado un sonoro portazo al régimen de cuotas obligatorias que había planteado la Comisión Europea. El primer ministro maltés se alineó con las tesis de Renzi que quedaron enfrentadas, sobre todo, a las de los mandatorios de los países del este, contrarios a cualquier compromiso que conlleve una obligatoriedad de acogida. España también rechaza la obligatoriedad de la acogida.

Con todo, Renzi abandonó el Consejo Europeo con cierta satisfacción, después de haber evitado que el texto de la conclusión final que se prevé aprobar hoy excluya la expresión "voluntario" para calificar el sistema extraordinario de acogida.

"ME IMPORTA UN CARAJO"

Poco después de las tres de la madrugada, cuando finalizó la primera de las dos jornadas del Consejo Europeo, los presidentes del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el de la CE, Jean-Claude Juncker explicaron en rueda de prensa que solo se había podido lograr el compromiso de todos los Estados miembros de dar acogida a los 40.000 demandantes de asilo llegados a Italia y Grecia en los dos próximos años y a los 20.000 refugiados en terceros países pendientes de acogida en Europa.

No hubo acuerdo, sin embargo sobre el carácter obligatorio o voluntario de la medida y Juncker intentó disimular su enfado por ello. "Me importa un carajo. Que sea voluntario u obligatorio no me importa. Lo que quiero es que se reubiquen" las 60.000 personas afectadas, resumió el presidente de la Comisión Europea.

Tusk, por su parte, ensalzó la experiencia de España en la gestión de los flujos migratorios de África con destino, sobre todo, a Canarias.

BORRADOR DE CONCLUSIONES

En el borrador de conclusiones que ayer había llegado a la mesa del Consejo Europeo se establecía el compromiso de "todos los Estados miembros" a participar en la reubicación en un plazo de dos años de las 40.000 personas demandantes de asilo que han llegado a Italia y Grecia (la mayor parte de ellos, eritreos y sirios). También se establecía que «todos los Estados miembros» participarán en el reasentamiento de 20.000 refugiados en terceros países pendientes de acogida en Europa.

El borrador de conclusiones, además, establecía que «de aquí a finales de julio» todos los estados miembros llegarán a un acuerdo «sobre la distribución de esas personas».

«Puedo entender a los que quieren un mecanismo voluntario pero solo pueden ser creíbles si se asumen compromisos precisos y significativos para finales de julio», declaró Tusk a su llegada a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que finaliza hoy en Bruselas. Según Tusk, «la solidaridad sin sacrificio es pura hipocresía. Ahora no necesitamos declaraciones vacías sobre solidaridad sino solo hechos y números».

En el borrador de conclusiones también se establecía que la UE prevé prestar «inmediatamente» ayuda financiera reforzada a los países situados en primera línea para paliar el coste de la recepción y tramitación de las solicitudes de protección internacional. Con la ayuda de la agencia Frontex y de Europol, se prevén fijar «procedimientos rápidos de identificación» para determinar «quiénes necesitan protección internacional y quiénes no»; en definitiva, quiénes son inmigrantes políticos o económicos.

La polémica estalló cuando, en el transcurso de la cumbre, un grupo de países pretendió incluir el término "voluntario" en referencia al sistema de acogida.

LUCHA CONTRA LAS MAFIAS

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, pidió ayer que la política europea en materia de inmigración conceda prioridad a la cooperación con terceros países en la lucha contra las mafias migratorias, como clave para poner freno a la tragedia que se vive en el Mediterráneo. «Hay que aumentar la cooperación con los países africanos, es evidente que mientras la gente no pueda vivir en su país en condiciones mínimas, va a querer ir a otros países», explicó Rajoy en declaraciones a la prensa previas al inicio del Consejo Europeo.

El presidente español también abogó por una mayor colaboración con los países de origen de los inmigrantes, tanto para que cuenten con mayores medios para controlar la salida de inmigrantes irregulares como para reforzar su capacidad de luchar contra las mafias.

El retorno, la readmisión y la reintegración y la cooperación son los aspectos que, junto a la reubicación y el reasentamiento de refugiados políticos aborda el borrador de conclusiones del Consejo Europeo.

En él se establece que la alta representante Federica Mogherini ponga en marcha diálogos de alto nivel con los países de origen de los migrantes irregulares para avanzar en todos estos aspectos.