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CRÓNICA DESDE BUENOS AIRES

La utopía ciclista de Mauricio Macri

Abel Gilbert

Las manos adheridas al manillar. Sobre la cabeza, un casco a prueba de percances, como reza el reglamento. La mirada, atenta, de lince urbano. Días antes de celebrar su tercera boda -esta vez con la heredera de una importante empresa textil, Luciana Awada-, el magnate Mauricio Macri, jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, se subió a una bicicleta y recorrió alegremente un tramo de la capital argentina. Macri encabezó una caravana integrada por sus ministros y colaboradores para promocionar la cultura ciclista. Tuvo la suerte de que no lo embistiera ningún vehículo.

En esta ciudad ya no cabe un automóvil y lo mejor, recomiendan las autoridades, es pedalear. Macri aspira a terminar el año con 60 kilómetros de carril bici, más conocidos aquí como bici sendas.

Parece que su prédica está dando al menos resultados cuantitativos. «Desde hace unos meses notamos que cada vez hay más interesados en comprar una bicicleta. En relación al año pasado, las consultas y las ventas casi se han duplicado», explica el dueño de una tienda de mountain bike.

Es cierto. Se ven más ciclistas. Hay más gente que llega a su trabajo por este medio. Y mucha más que circula despreocupadamente, a todas horas. Estos son más visibles cuando andan sin casco, a contramano por las grandes avenidas, sin detenerse en los semáforos, escuchando música en sus iPod mientras adelantan en zigzag a los coches, sin luces por las noches.

El Gobierno se propone, no obstante, instalar unos 1.000 «puntos de anclaje» en plazas y salidas del metro para dejar las bicicletas y que nadie se las lleve. Las zonas de trasbordo estarán vigiladas por cámaras de seguridad.

Macri, que afronta un proceso por espiar a familiares y adversarios políticos, tiene sueños europeos en materia de tráfico. Aspira a que Buenos Aires tenga su propio sistema de Bicing como Barcelona o París. Las autoridades quieren poner en marcha un plan piloto en los próximos meses, con unas 500 unidades y diferentes puntos de entrega y recepción de las bicis.

Contratiempos cotidianos

La utopía ciclista del alcalde que quiere gobernar Argentina se enfrenta a una lógica cotidiana repleta de contratiempos. Algunos de ellos suelen ser retratados por el cine. Sin retorno es una película argentino-española que protagonizan Leonardo Sbaraglia, Federico Luppi y Martín Slipak. La historia es la siguiente: un muchacho de 22 años (Martín Slipak) atropella a un ciclista y sus padres ocultan pruebas para encubrirlo. En su lugar, culpan a otra persona (Sbaraglia), que poco antes había pasado por el lugar y también había atropellado al ciclista, aunque sin dañarlo.

Ocho años atrás, Kevin Sedano falleció en circunstancias muy parecidas. Su madre, Viviam Perrone, preside la oenegé Madres del Dolor. Consultada sobre el proyecto de Macri, dijo: «El hecho no me inspira confianza». La persona que terminó con la vida de su hijo ha recibido una pena simbólica.

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