Desconocida acompañante

Iñaki Urdangarin, fotografiado de la mano de otra mujer, en 'Lecturas'

La revista publica un reportaje del romántico paseo por la playa del marido de la infanta Cristina de Borbón con una misteriosa chica rubia

Portada ’Lecturas’, Urdangarin fotografiado de la mano de otra mujer.

Portada ’Lecturas’, Urdangarin fotografiado de la mano de otra mujer. / LECTURAS

3
Se lee en minutos
El Periódico

La revista 'Lecturas' publica en portada el reportaje bomba de este miércoles: Iñaki Urdangarin de la mano con otra mujer. El marido de la infanta Cristina de Borbón no se esconde al pasear tranquilamente por la playa con la desconocida acompañante.

Por lo que se ve en el reportaje, el exjugador de balonmano se ha trasladado a un lugar de costa desde Vitoria, ciudad en la que vive en casa de su madre desde que el pasado mes de junio se le permitiera no tener que dormir más en la cárcel de Zaballa (Ávila), donde cumplía parte de su condena de cinco años y 10 meses por el 'caso Nóos'. El exdeportista puede realizar viajes tanto dentro como fuera del territorio español, en este último caso si es por motivos de trabajo, y solo tiene que pasar controles que pueden ser o bien presenciales o bien telefónicos. En Vitoria trabaja como asesor empresarial en un despacho de abogados

Tras el revuelo por la noticia, Pablo Nicolás, el segundo hijo Urdangarin y Cristina, ha sido el primero en dar la cara y hacer las primeras declaraciones a la noticia publicada por 'Lecturas' (que el sábado se puede comprar con EL PERIÓDICO): "Son cosas que pasan. Nos vamos a querer igual, es algo que hablaremos en casa", ha explicado de una manera muy educada a los medios el joven jugador de balonmano de F.C Barcelona. Sus palabras vienen a confirmar que las imágenes publicadas por 'Lecturas' han impactado en su familia. Ha sido la periodista Pilar Eyre, que firma el reportaje, ha explicado en 'Espejo público' que las fotografías llegaron ayer a Zarzuela, donde se habrían estado analizando, pero Casa Real no se ha pronunciado al respecto.

La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin pasaron las fiestas navideñas en Vitoria y nada hacía presagiar lo que este miércoles se ha desvelado.

Despreocupados y cariñosos

En las fotos que publica 'Lecturas', Urdangarin y su acompañante femenina se muestran totalmente despreocupados ante la posibilidad de ser sorprendidos. Ni por sus mirada ni por sus manos entrelazadas, con con una evocadora puesta de sol como testigo. "Un gesto de gran intimidad que sin duda causará impacto, pero que para una persona es muy probable que además sea motivo de decepción e inmensa tristeza: su mujer, Cristina de Borbón", escribe la periodista Pilar Eyre en la revista.

A "mil kilómetros de allí, la infanta sigue haciendo su vida en Suiza", recuerda la revista, para remachar: "Una distancia que resulta ahora insignificante con la barrera emocional que parece separar al matrimonio".

Por su parte, la infanta sigue viviendo en Suiza, junto a su hija Irene, la pequeña de la familia. El matrimonio se trasladó al país alpino junto a sus cuatros hijos en 2013. La hija pequeña del emérito Juan Carlos y Sofía tiene fijada su residencia en Ginebra, donde trabaja, y en los últimos meses se le ha podido ver de viaje en España, como el que hizo a Barcelona para ver, junto a Iñaki Urdangarin, un partido de su hijo Pablo, que juega en la sección de balonmano del F.C. Barcelona, como en su día hizo su padre. 

Noticias relacionadas

Tras las impactantes imágenes de Urdangarin, de la mano con otra, Eyre disecciona la historia de amor de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, tantas veces puesta a prueba. "Los primeros pasos juntos de unos Cristina e Iñaki enamorados, su boda de cuento, los sacrificios de la hermana del rey Felipe perdonando infidelidades, sentándose en el banquillo como una delincuente, siendo apartada de su familia, o los rumores, a finales de 2019, de que la cuñada de Letizia se encontraba preparando su divorcio.

Estas fotos exclusivas de Iñaki con una amiga muy especial en 'Lecturas' "dan respuesta a muchos interrogantes. Y se entienden ciertas señales", reflexiona Eyre.