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El fútbol se impone al 'heavy' en la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio

La novia lució un vestido blanco con un velo de inspiración 'gipsy' y un ramo de flores negras

Julia Camacho

Sergio Ramos y Pilar Rubio ya son marido y mujer. / JULIO MUÑOZ (EFE / VÍDEO: EUROPA PRESS)

Brillos, unicornios, escotes de vértigo, muchos tacones infinitos y, sobre todo mucha fiesta. Después de varios años de relación y tres hijos en común, Sergio Ramos y Pilar Rubio se dieron ayer el "sí, quiero", en una sobria ceremonia en la Catedral de Sevilla, cuyos alrededores quedaron completamente colapsados de curiosos que a duras penas lograron inmortalizar el acontecimiento del año en la ciudad, que se prolongó durante la noche con una multitudinaria y original fiesta.

Los días previos permitieron averiguar los detalles de la gran celebración en la finca La Alegría, una suerte de feria que reconocía las raíces sevillanas del futbolista y con guiños al espíritu rockero de la presentadora: noria, coches de choque y tipis indios en las que reponer fuerzas con el catering del chef Michelín Dani García para que el cansancio de una larga noche –algunos apuraron hasta la mañana siguiente— con concierto incluido de AC/DC no hiciera mella. No fue hasta las 18,20 horas cuando, al bajarse de un enorme Cadillac Lincoln, se desveló el gran secreto, el traje de Pilar Rubio. Un deslumbrante Zuhair Murad de la colección Bridal Spring 2019 confeccionado a medida para la novia, plagado de brillos y lentejuelas que resaltaba el llamativo ramo de flores negras reflejo de sus gustos. Contra todo pronóstico, Ramos, que llegó acompañado por su madre y madrina, destacó por su sobriedad con un chaqué de cuadros oscuros.

Los novios, a la salida de la ceremonia / efe / raúl caro

“Es un sentimiento único ver a la mujer que amas entrar de la mano de tus hijos, y es maravillo compartirlo con nuestros amigos”, reconoció poco después el futbolista a la entrada de la finca junto a su ya mujer, augurando el espectáculo que esperaba dentro. “Como esta boda no va a haber ninguna”, aseguró.

La ceremonia religiosa fue la única concesión al clasicismo, según comentaron luego los asistentes. Niña Pastori, junto a su marido, se encargaron de cantar el 'Ave María' al inicio de la misa, celebrada en la Capilla Real. Hasta allí se acercaron buena parte de los compañeros de la pareja. Por parte del novio, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, junto a parte de la directiva, como Emilio Butragueño o Fernando Hierro, y la plantilla: Keylor Navas, Luka Modric, Marcos Llorente, Lucas Vázquez… También hubo compañeros de la selección española, como Pepe Reina, los jugadores del Barça Sergio Busquet o Jordi Alba o el ‘atlético’ Álvaro Morata. Aplaudidos fueron también el equipo de 'El Hormiguero', encabezados por Pablo Motos, el torero Manuel Díaz El Córdobés, Antonio Carmona, el cantante de Ketama, o el veterano pintor Luis Gordillo, cercano al futbolista por la afición de éste al arte. Las invitadas se ajustaron a las normas, y salvo Naty Abascal, de fucsia, proliferaron los azules, amarillos y morados en sus estilismos.

Sergio Ramos y su madre, a la llegada a la catedral de Sevilla / efe / raúl caro

Todos ellos tuvieron que mostrar a la entrada de la iglesia el pequeño tatuaje, con un unicornio y un número, que les certificaba como invitados al evento. Uno de los más aclamados en esa entrada fue el exmadridista David Beckham, acompañado por Victoria, que a la salida no dudó en acercarse al público que llevaba horas bajo el intenso calor. soportando un intenso sol sin poder inmortalizar a los invitados, ya que se habilitó un amplio perímetro de seguridad en los alrededores de la seo metropolitana que dejó a muchos con las ganas de ampliar su archivo de fotos.

Temas: Sergio Ramos