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Mujeres de ciencia

Olga Ladyzhenskaya, la 'enemiga del pueblo' que revolucionó las matemáticas

Fue reconocida por numerosas instituciones internacionales por sus impresionantes contribuciones al mundo de las ciencias

El Periódico

Olga Ladyzhenskaya.

Olga Ladyzhenskaya. / ARCHIVO

La matemática rusa Olga Ladyzhenskaya (1922-2004) es un ejemplo de las muchas mujeres que tuvieron que rebelarse contra el camino que la sociedad les había predeterminado para vivir su propia vida. 

Considerada una genio de las matemáticas del siglo XX, su legado -aún vigente- está escrito en ecuaciones y problemas resueltos en una época de dictaduras y persecuciones.

En la víspera del Día Internacional de la Mujer, Google nos recuerda que un día como hoy, hace 97 años, nació una dama de ciencia, poderosa y brillante como ella sola, que tomó el camino que felizmente le dictaba su conciencia.

Google dedica un 'doodle' a Olga Ladyzhenskaya  por el 97º aniversario de nacimiento. /Google

Olga recibió una educación poco convencional. Su padre, el profesor de matemáticas, Aleksandr Ladýzhenski, la instruyó en casa en el mundo de los números. Sin embargo, por ser de una familia con antecedentes nobles fueron estigmatizados y castigados. El patriarca fue arrestado y condenado a muerte sin juicio. Eran lo años del régimen de Stalin. Épocas de dictadura y derramamiento de sangre.

Rechazada en la Universidad de Leningrado

Si bien la persecución y la humillación o ser considerados enemigos de pueblo (concepto creado por Stalin) se extendía a todos los familiares, Olga pudo continuar estudiando en la escuela. Tenía 15 años. No tuvieron igual fortuna sus dos hermanas, expulsadas del colegio.

No obstante, el estigma de su padre le pasó factura más adelante cuando, pese a su brillantez, no fue admitida en la Universidad de Leningrado (hoy Universidad Estatal de San Petersburgo). 

Algunos cronistas que han revisado su vida a lo largo de estos años señalan que la mayoría de la familia de Olga desapareció en 1940 y los que quedaban y ella tuvieron que dedicarse a labores artesanales para sobrevivir: confección de vestidos, zapatos...

Después de la escuela secundaria, Olga Ladyzhenskaya trabajó en la Escuela de Formación de Maestros (durante la II Guerra Mundial disminuyó la persecución de los oponentes por el régimen ruso), aunque se le prohibió matricularse en la Universidad de Leningrado, llegó a dar clases de Matemáticas en el mismo colegio que su padre en Kologriv.

La vida educativa de Olga Ladyzhenskaya en Moscú

En 1943 logra, a través de conocidos, matricularse en la Universidad de Moscú. Por irónico que suene, obtiene una beca Stalin y una cartilla de racionamiento para poder subsistir.

Sin pensarlo dos veces, elige extender sus conocimientos en Matemáticas. Primero estudia álgebra y teoría de números y ecuaciones en derivadas parciales después, para especializarse en estas últimas.

Se doctoró en 1949, con una tesis del campo de las ecuaciones en derivadas parciales, pero no pudo completarse y publicarse hasta después de la muerte de Stalin, en 1953.

Genio de las ecuaciones

Su primer libro lo publicó, también, en 1953, sobre ecuaciones hiperbólicas y ya en 1954 es nombrada profesora de la Universidad de Leningrado e investigadora de la Steklov –Instituto de Matemáticas-. Así, otro libro suyo en la rama de la física matemática 'La teoría matemática de flujo viscoso incomprensible' fue un éxito y hoy día es considerado como un clásico de la materia.

Autora de más de 250 artículos, los métodos de Ladyzhenskaya para resolver ecuaciones diferenciales parciales siguen siendo profundamente influyentes. Sus logros matemáticos fueros reconocidos en muchos países. Fue miembro extranjero de varias academias incluyendo la Leopoldina, la más antigua academia alemana.

Entre sus cargos académicos destacamos la Presidencia de la Sociedad Matemática de San Petersburgo, y como tal, una de las sucesoras de Euler en el puesto. Recientemente, fue galardonada con el “Doctorado Honoris Causa” por la Universidad de Bonn, y una excelente descripción de sus contribuciones puede encontrarse en el “laudatio” leído, para esta ocasión, por M. Struwe.

Premios y reconocimientos otorgados:

1969 Premio del Estado de la Unión Soviética

1985 Elegida como miembro extranjero de la Deustche Akademie Leopoldina

1989 Elegida como miembro de la Accademia Nazionale dei Lincei

1990 Elegida como miembro de la Academia de Ciencias Rusa

2002 Premiada con la Gran Medalla Lomonosov de oro de la Academia rusa

2002 Doctoris Honoris Causa, Universidad de Bonn