01 oct 2020

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SE ESPERAN 30.000 VISITANTES

Melania Trump, criticada por los 'árboles de sangre' navideños de la Casa Blanca

La primera dama de EEUU ha presentado los ornamentos de este año, oda 'kitsch' al patriotismo que lleva por título 'Tesoros de América'

Laura Estirado

Melania Trump presenta la decoración de Navidad de la Casa Blanca. / ATLAS

En su segundo año al frente del equipo de decoradores de la Casa Blanca por estas fechas, Melania Trump ha decidio ensalzar los valores patrios de Estados Unidos a base de cientos de guirnaldas, adornos y luces que engalanarán hasta fin de año la Casa Blanca. Si el año pasado el leitmotiv eran las Tradiciones honradas con el tiempo, el color blanco y el Cascanueces de Tchaikovski (primera ornamentación temática de la residencia presidencial escogida por Jacqueline Kennedy en 1961), este año la primera dama ha dado rienda suelta a la explosión de los colores vibrantes y al barroquismo. 

El delirio ornamental ha alcanzado su punto máximo en una de las galerías flanqueadas por enormes abetos rojos, que han sido bautizados en las redes como árboles de sangreSi el año pasado algunos vieron en la decoración de esta misma estancia semejanzas con el castillo de hielo de Narnia, ahora interpretan como un guiño siniestro a los "enemigos" de los Trump la sobreexposición bermellona de la galería en cuestión.

Otros van más allá, incluso, e irónicamente ven semejanzas con los icónicos atuendos de El cuento de la criada, o creen que estos raros árboles están hechos con las pieles de decenas de muppets sacrificados:

'Tesoros de América'

Sea como fuere, lo cierto es que Melania este año ha escogido el lema Tesoros de América para decorar la Casa Blanca. La residencia presidencial mantendrá esta escenografía a lo largo de diciembre para recibir a más de 30.000 visitantes en un centenar de recepciones y actividades.

Un gran árbol denominado Gold Star Family (la familia de la estrella dorada) preside el Ala Oeste de la Casa Blanca con el propósito de homenajear a las tropas estadounidenses, fin por el que se han instalado algunas tabletas digitales en las que se podrá escribir y enviar mensajes dirigidos a quienes estén en servicio o en el extranjero.

Las familias de Estrella Dorada son aquellas que han perdido a algún miembro de la Fuerzas Armadas en combate.

Una cinta patriótica, con los colores de la bandera estadounidense y varias estrellas doradas decoran esta área de la Casa Blanca.

Un trabajo de meses

La primera dama ha estado trabajando en el nuevo concepto decorativo desde el verano, como expresó cuando compartió a finales de julio una publicación en la red social Instagram en la que se la veía planificando los elementos ornamentales para la residencia presidencial.

"Aún queda mucho trabajo por hacer, pero espero que todo el mundo pueda disfrutar de la decoración festiva", escribió entonces.

De camino al jardín, donde se expone la felicitación oficial de la familia presidencial, una fila de 40 abetos decorativos indica la ruta.

Cuatro mantos de chimenea con los skylines de Nueva York, Chicago, San Francisco y San Luis se exponen en la Sala Este para "destacar la diversidad y el ingenio de la arquitectura y del diseño de EEUU", señaló la Oficina de la Primera Dama en la presentación de la ornamentación.

Otro itinerario, el que lleva a la Sala Verde, hace una ofrenda a la tierra y la cosecha estadounidenses con una vasta variedad de frutas, vegetales y granos.

Para destacar la diversidad del territorio, hay 72 adornos de papel hechos a mano que representan seis regiones del país y que cuelgan de cuatro árboles de más de cuatro metros cada uno.

El abeto protagonista

El abeto navideño protagonista se sitúa en la Sala Azul mide 18 metros y está decorado con 150 metros cinta de terciopelo azul bordada en oro con cada estado y territorio.

Más de 14.000 adornos rojos decoran el Gran Salón como símbolo del "valor y coraje" patrióticos que esta decoración, con pretexto navideño, pretende imprimir.

'Be best' uno de los lemas más repetidos de la decoración de este año. / LEAH MILLIS (REUTERS)