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Palito Dominguín, la nueva Bosé

Juan Fernández

El momento más emotivo de la semana de la moda de Madrid tuvo lugar al final del desfile de Francis Montesinos. La modelo que cerraba el pase del modisto valenciano apareció ataviada con un largo vestido negro y cubierta por un velo del mismo color. Cual novia enlutada, sujetaba con una mano un ramo de rosas rojas y al llegar al extremo de la pasarela se detuvo, lanzó un beso al cielo y rompió a llorar. La maniquí no era otra que Lucía Tristancho Dominguín, hija menor de Lucía Dominguín y sobrina de Miguel Bosé, y el beso era para su hermana, Bimba Bosé, fallecida el pasado 23 de enero.

Un mes después de la muerte de la modelo, el clan Bosé y buena parte del sector de la moda continúan conmocionados por su pérdida. Los homenajes a su figura se sucedieron a lo largo de la muestra madrileña, celebrada la semana pasada, y varias calles del centro de la ciudad siguen hoy cubiertas por los carteles que David Delfín ha distribuido con el rostro y el torso de su amiga, junto al mensaje: #bimbaforever.

LEJOS DE LOS FOCOS

Pero la vida sigue, y prueba de ello ha sido el simbólico relevo que se ha producido en la última edición de la Fashion Week: la misma feria que hace 15 años quedó deslumbrada ante la potente imagen y el paso firme con que Bimba irrumpió sobre la pasarela, daba ahora la bienvenida a su hermana más pequeña, que la recordaba bajo los flases sin poder reprimir las lágrimas.

Se crio en la campiña extremeña y ha estudiado Bellas Artes en Inglaterra

Lo cierto es que esta no era la primera vez que Lucía, de 20 años, mostraba diseños ante los críticos de moda. En septiembre pasado ya desfiló para Montesinos y anunció su decisión de dedicarse al mundo del modelaje, confirmando una vez más que el universo Bosé-Dominguín es una fuente inagotable de nombres y rostros llamados a atraer el interés mediático.

Criada lejos de los focos, en la campiña extremeña donde su madre y su padre, el actor Carlos Tristancho, regentaban un hotel rural, Lucía es la descendiente de la actriz Lucía Bosé y el torero Luis Miguel Dominguín, los patriarcas del clan, que hasta la fecha había dado menos que hablar. Por no distinguirse, ni siquiera usaba su propio nombre, sino el apodo de Palito, que ella misma se puso de niña a raíz de su afición a coleccionar palos en el campo, según ha explicado.

NOVIA DE DAVID CASTILLO

Hasta ahora, las noticias daban cuenta de las andanzas de su hermana Jara, dos años mayor que ella y dueña de una firma de zapatos, y de sus dos hermanos mayores, Bimba y Olfo –este último habitual en la prensa del corazón–, fruto ambos del anterior matrimonio de su madre con el ingeniero italiano Alessandro Salvatore.

Protegida siempre por sus tíos y hermanos y muy unida a su familia, Palito decidió mudarse a Londres cuando aún era una adolescente con intención de terminar el bachillerato y aprender inglés. En el camino, logró identificar los genes artísticos que corren por sus venas y al acabar el instituto empezó a estudiar Bellas Artes en la Arts University of Bournemouth, en la costa sur de Inglaterra.

Novia del actor David Castillo, el intérprete que daba vida a Jonathan en la serie 'Aída', el arte ha sido su gran vocación hasta que las pasarelas han reclamado su atención. Dice que no viene a sustituir a nadie, pero se declara "orgullosa de ser una Bosé". La nueva Bosé.

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