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DOCUMENTAL

Rolling Stones: rock lucrativo

Nando Salvà

Fotograma del documental Havana moon. 

Fotograma del documental Havana moon.  /

En una escena de 'The Beatles: eight days a week', documental recientemente estrenado aquí, George Harrison aparece hablando del miedo que la banda de Liverpool tenía a que sus conciertos se convirtieran en circos, y a que ellos cuatro dejaran de ser respetados como artistas para ser considerados meras atracciones. Parece indiscutible que esa precisamente es la trayectoria seguida por sus compatriotas los Rolling Stones, que sin ir más lejos han pasado la mayor parte de la última década dando lucrativos conciertos.

Si sumamos eso al hecho de que los londinenses son la banda en activo más famosa de todos los tiempos, es lógico que fueran ellos los protagonistas del que quizá sea el acontecimiento musical de mayor relevancia simbólica en la memoria reciente: el concierto gratuito que celebraron el pasado 25 de marzo en la Ciudad Deportiva de la Habana ante cientos de miles de personas y que ahora recrea, la película-concierto que solo hoy será proyectada en numerosos cines de todo el mundo.

ADELANTO DEL ÁLBUM

'Havana moon' es ilustrativa de un par de cosas. En primer lugar, demuestra lo bien que los Stones saben rentabilizar su legado. Su estreno, de hecho, sirve como adelanto y estrategia promocional del álbum en directo homónimo que saldrá a la venta el próximo 11 de noviembre. Recordemos que Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts llevan sin grabar nuevo material de estudio desde 'A bigger bang' (2005) y que mientras tanto han seguido nutriendo el mercado con lujosas reediciones, más álbumes en directo y hasta 11 conciertos filmados. Asimismo, la película nos recuerda qué consciente ha sido siempre el cuarteto del poder de las actuaciones en directo -ahí están las que dieron en la antigua Alemania Oriental en 1990, en China en 2006 o en Copacabana, ante millón y medio de personas, el mismo año- para funcionar como grandes gestos. De forma inevitable, 'Havana moon' acarrea ideas de liberación y posibilidad. «Los Stones pueden hacer cosas que los gobiernos no pueden», asegura Keith Richards en un momento de la película, consciente de ello.

La banda británica ha demostrado que sabe rentabilizar su legado

El concierto ha sido etiquetado como el primero en Cuba de una gran banda de rock internacional desde que EEUU implantara formalmente el embargo comercial a la isla en 1962, y eso sin duda complacerá las tendencias automitificadoras de sus Satánicas a pesar de no ser cierto: Manic Street Preachers actuaron en Cuba, en 2001, y Audioslave, lo hicieron en 2005. La música de los Stones, es cierto, fue prohibida por el régimen castrista durante mucho tiempo, algo que quizá hizo que Jagger apreciara lo que, al principio de 'Havana moon', reconoce como «el aura romántica» que rodea a la isla. «Fue el país que resistió ante Estados Unidos, y gente como Fidel y el Che Guevara siguen ejerciendo una gran atracción», asegura.

'ESTABLISHMENT'

Sus palabras, por supuesto, no implican afinidades ideológicas. Una vez considerados rebeldes, con el tiempo los Stones se han convertido en sinónimo del 'establishment'. Se dice que su fortuna supera los 250 millones de euros, y con el tiempo han perfeccionado el arte de la evasión fiscal. Sus canciones sirven asiduamente para promocionar desde sistemas operativos a tiendas de animales.

No se habla de ellas en 'Havana moon' -probablemente tampoco en 'Olé Olé Olé!: A trip across Latin America', documental con vocación de extra de DVD que rememora la gira latinoamericana de la que el concierto cubano formó parte-, pero el evento del 25 de marzo no estuvo exento de polémica. En primer lugar, la financiación estuvo envuelta de sombras. Oficialmente los 7 millones de dólares de la factura salieron de Fundashon Bon Intenshon, un grupo filantrópico domiciliado en Curaçao; que ese grupo esté vinculado con una asesoría financiera líder en ese paraíso fiscal caribeño, eso inevitablemente hace pensar en intereses económicos tanto legales -promover la inversión extranjera en la isla- como ilegales -evasiones de impuestos, lavado de dinero y demás trampas fiscales-.

VAPULEADOS

Los Stones fueron vapuleados durante su visita a la isla tanto por evitar todo atisbo de crítica al gobierno cubano como por permitir que los Castro promovieran el concierto como símbolo de un aperturismo político que, según esas voces, en realidad no está teniendo lugar.

Sería ingenuo pensar que el concierto que 'Havana moon' recuerda servirá para acelerar el proceso democrático en Cuba, pero sin duda es un avance. Y, como todos los avances, incluye pasos en falso: dos meses después de aquella actuación, el Paseo del Prado habanero acogió un desfile de moda de la marca de lujo Chanel, sin que ni sus representantes ni el gobierno del país vieran contradicción alguna en que un evento así se celebrara en un país en el que el salario medio son 20 dólares al mes. 

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