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¿Cómo quieren casarse las novias españolas?

El mercado 'low cost' es su preferido y el menos explotado por las empresas

SARA ANDRADE / BARCELONA

Modelos presentando la colección de Piedad Rodriguez en la Barcelona Bridal Week Fashion del 2010. 

Modelos presentando la colección de Piedad Rodriguez en la Barcelona Bridal Week Fashion del 2010.  / ALBERT GEA (REUTERS)

La boda es por y para las novias; ni novios, ni madres, ni suegras. El negocio nupcial tiene detrás un sexo y es el femenino. Ellas son las que se encargan de todo lo relacionado con la boda y quienes, por su puesto, son el negocio del sector nupcial. Un total de 16.800 euros medios son los que se gastan las novias españolas en su gran día. Si pensamos en la joya de la corona, el vestido, el coste va de los 500 a los 1.600 euros de media; antes de la crisis era de más de 2.000 euros. Así lo muestra el estudio ‘Millenial Brides: Nacer en los 80’s, casarse hoy’, elaborado por el profesor José Luis Nueno del IESE y presentado este lunes en el marco de la Barcelona Bridal Fashion Week. “Las empresas pueden empezar a ser valientes y subir los precios porque el negocio está en alza”, señala el profesor en la ‘concep store’ de Jaime Bereistain.

Las futuras casaderas de España nacieron entre los años 80 y principios de los 2000, tienen aproximadamente 30 años y la mayoría han pospuesto su boda hasta el momento que ellas consideran preciso. Es decir, que han ahorrado para casarse y que ya no dependen tanto del dinero de sus padres, sino que prefieren pagar ellas mismas su boda. También su carrera profesional ha sido un peso pesado para retrasar la subida al altar. Todo ello, las hace tremendamente cuidadosas con el dinero y con los detalles, algo muy diferente a lo que sucedía antes de la crisis económica. A pesar de que el gasto no se reduzca demasiado, sí lo hacen el número de invitados, puesto que estas novias son más austeras en general.

Novias de la era digital

Se trata de la novia más digital de todos los tiempos, puesto que han nacido con un móvil bajo el brazo. Eso las hace estar extremadamente informadas; a través de todos los canales posibles buscan y comparan precios para quedarse con el que más se ajusta a sus necesidades. 

Además, las novias millenials tienen claro que su boda tiene que ser única y especial, por eso buscan en el evento todo aquello que les haga especialmente originales y fuera de lo que hace el resto. Quieren diferenciarse y de ahí vienen las coreografías, los fotomatones, el candy bar, los kit de maquillaje exclusivos en el baño, etc. Un sinfín de variaciones que convierte a este negocio en uno de los más rentables de nuestro país, concretamente el segundo que más exporta moda nupcial por detrás de China.

El rey es el ‘low cost’

En plena era del ‘fast fashion’ la moda nupcial no podría ser menos. A pesar de que las empresas nupciales no se suben al carro del ‘low cost’, las novias ya lo han hecho y hay muchas que se atreven a comprar por internet tanto el vestido como decoración, todo para que les salga a mejor precio. “Sorprende que no haya mercado de ‘low cost’. No hay nadie que aún haya creado una experiencia única con precios más bajos”, explica el profesor Nueno. En este sentido, Aliexpress se ha convertido en una de las páginas más solicitadas por este perfil de novia que quiere comprar a precios de risa.

Otro nicho de mercado, señala el estudio, son las tallas XXL y XXS. “Los diseños de novia son frecuentemente más entallados que la ropa de calle, complicando la compra y proporcionando una mala experiencia para ellas”, añade.

Una novia de ‘reality’

Las novias más ingeniosas de la historia se inspiran en ‘reality shows’ como el de David Tutera de Divinity y de las celebrities mundiales. La mayoría de estos ‘realities’ se centran en el vestido y complementos. Pero, ¿cómo tiene que ser el vestido entonces? Sólo hay que pensar en el cuento de La Cenicienta y pronto entenderemos que busca una novia.

Galia Lahav es el sueño de muchas de estas mujeres treinteañeras. La firma de Israel es una de las más elegantes y reclamadas por su transparencias y sensualidad. Además de las españolas Rosa ClaráPronoviasYolanCris, entre otras. Pero no sólo buscan vestido para ellas, también lo hacen para su madre, damas de honor, pajes, etc., algo que ha propiciado que muchas marcas se apresuren a ampliar sus líneas de mercado.

En definitiva, un total de seis meses de preparación y diez meses para reflexionar si dar o no el paso hacia el compromiso, hacen de las bodas una experiencia única pero también un reembolso para nuestro país de 1.300 millones de euros. No es de extrañar que la Barcelona Bridal Fashion Week esté más potente que nunca. Del 26 al 29 de abril desfilarán 21 firmas de novia, más 260 marcas, 500 periodistas acreditados y una cifra de más de 400 compradores internacionales.

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