Estafas

El nuevo 'sinpa' usando el móvil que preocupa a las gasolineras

Los delitos de este tipo, con sanciones económicas de hasta tres meses, se han multiplicado durante los últimos meses

Persona repostando en una gasolinera.

Persona repostando en una gasolinera.

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El Periódico

Los 'sinpas', como popularmente se conocen los delitos en los que el consumidor abandona un establecimiento sin pagar, se han multiplicado en las gasolineras durante los últimos meses. Tal como explicó Víctor García Nebreda, secretario general de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio Comunidad de Madrid (Aeescam), el elevado precio del combustible tiene "relación directa" con el aumento de conductores que llevan a cabo este tipo de prácticas ilegales.

Aunque las gasolineras cuentan con sistemas de vigilancia, por lo que identificar los vehículos que escapan sin pagar el repostaje resulta una tarea fácil, las nuevas funciones de los dispositivos móviles han permitido mejorar las técnicas utilizadas para lograr este tipo de 'sinpas'.

Simulación de pagos con el móvil

El procedimiento para conseguir engañar a los empleados de las estaciones de servicio consiste en simular el pago del repostaje a través del móvil. En el momento del cobro, los delincuentes reproducen en sus teléfonos la grabación del sonido que emiten los datáfonos al completar una transacción. De esta manera, abandonan la gasolinera sin haber efectuado el pago, mientras que el empleado en la caja espera la impresión del recibo (que evidentemente nunca llega a darse).

La implementación del sistema NFC en los dispositivos electrónicos permite realizar pagos 'contactless' y otras operaciones a través del móvil. Esta función, cada vez más utilizada entre los compradores, permite que esta nueva estafa pase desapercibida.

Infracciones y sanciones

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En la mayoría de casos, los 'sinpas' en gasolineras están tipificados como delitos leves, ya que el importe robado suele ser de una cantidad inferior a los 400 euros. Por ello, este tipo de infracciones se sanciona con multas económicas de entre uno y tres meses, además de la devolución de la cuantía robada.

No obstante, la reincidencia de este tipo de delitos puede acabar conllevando que pasen de leves a graves y, por tanto, se apliquen penas más duras. De esta manera, las sanciones podrían extenderse durante un año e incluso incrementarse a penas de prisión de entre uno y seis años, en función de los hechos.