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Visto en Twitter

Indignación por una profesora que tiene que dejar su trabajo porque gana más en un supermercado

Una tuitera narra cómo se despidió de la profesora de su hija en la Escuela Infantil

Ganaba 880 euros y le ofrecen más de 1.300 en un supermercado

María Aragón

Indignación por una profesora que tiene que dejar su trabajo porque gana más en un supermercado

Vanesa fue a despedirse de la profesora de su hija en la escuela infantil. Solo pretendía desearle un feliz verano y que disfrutara para volver a verse en septiembre. Pero, para su sorpresa, se encontró con que ya no volvería allí. La falta de ingresos en esa profesión y la búsqueda de la estabilidad hacía que tuviera que replantearse su futuro.

En un hilo viral en las redes sociales, esta tuitera explicaba cómo la profesora recibía un salario de 880 euros que tenía que complementar con otro trabajo en supermercados.

La cuestión es que dicho supermercado le ha ofrecido una jornada completa, en lugar de las horas que hacía, y ha hecho que esta mujer tenga que elegir entre su vocación o la estabilidad.

Vanesa lamenta que esto suceda y resalta la labor que hacen las educadoras infantiles. "Quien tenga hijos o nietos sabe de sobra su labor. Quienes no, deben saber que no son “cuidadoras”. Que tienen una programación, se dejan la piel, se llevan material desde casa, nos dejan informes de todo lo que aprenden. Enseñan, imparten inglés, limpian, trabajan la motricidad, alimentan, fomentan su autonomía y curiosidad, secan lágrimas, apoyan, cantan, consuelan… HACEN DE TODO", dice.

Era una decisión que llevaba todo el curso pensándolo, pero al entrar en el aula posponía su decisión. Probó una excedencia de dos meses en el supermercado para ver si podía sobrevivir con el sueldo de la escuela. Imposible.

El relato ha sido compartido y comentado por miles de personas en Twitter, la mayoría de acuerdo con la pérdida que supone dejar ir a profesionales que quedan fuera del sistema.

"Con 880 euros no puede llenar el depósito, comer o pagar el alquiler. No se puede sobrevivir. ¿Aspirar a comprarse un piso, irse de vacaciones? Se me cae el puto alma a los pies. Se me ocurren pocas profesiones donde haya tanta responsabilidad y tan poco reconocimiento", lamenta.