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Feminismo

El ejercicio para visibilizar el miedo de las mujeres cuando vuelven solas a casa: cambiar "he llegado" por "estoy viva"

Zuleika Esnal propone este cambio para darse cuenta de todo lo que hay detrás del aviso de una mujer a sus amigas

María Aragón

El ejercicio para visibilizar el miedo de las mujeres cuando vuelven solas a casa: cambiar "he llegado" por "estoy viva"

Avisar a una amiga de que has llegado a casa es un gesto habitual entre mujeres, una forma de acompañarse en el regreso por la noche, de garantizar que todas están bien. Si una mujer no avisa, saltan las alarmas

En esto precisamente ha incidido la argentina Zuleika Esnal, que tras un vídeo en el que denunciaba las violaciones y agresiones, ha vuelto fuerte con un discurso sobre un acto cotidiano que tiene muchas implicaciones detrás. 

Zuleika pide hacer un ejercicio, no decir "llegué bien" sino "estoy viva". Porque lo que se avisa cuando dices que has llegado bien a casa es que nadie te ha violado ni estás en una bolsa. "Estás diciendo que estás viva, no que llegaste a casa", incide.

Por eso, pide hacer una prueba, no avisar a tu amiga y mirar cuántas veces llama por teléfono para saber dónde o cómo estás. "Porque lo más probable si no dijiste nada es que te estén violando en la parte de atrás de un taxi".

¿Por qué hacer estas denuncias? Precisamente porque eso. "Porque nadie me violó, ni mis novios me pegaron, ni aparecí en una zanja. Soy libre, caminé toda la vida a cualquier hora y ninguna camioneta me chupó ni tuvieron que salir a buscarme. Nadie me disparó ni me agarraron entre seis o siete y me tiraron a la carretera para que me atropellaran como un perro. Me fui de mil bares con cualquiera, anduve sola. ¿Y qué?"

No tiene que agradecer estar viva, y así lo explica una y otra vez. Nadie le hizo un favor. "Viví para contarlo y resulta que es un lujo que tengo que estar agradecida. No les debemos nada".