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EXTREMIDAD CALMANTE

Un guía de safari detiene el ataque de un elefante con solo levantar un brazo

Dean Oellofse, que iba armado con un rifle, salva a una pareja recién casada al evitar la carga del paquidermo en el parque Kruger de Sudáfrica

El Periódico

Dean Oellofse, guía del parque Kruger de Sudáfrica, detiene el ataque de un elefante.

Dean Oellofse, guía del parque Kruger de Sudáfrica, detiene el ataque de un elefante.

Un valiente guía del parque Kruger de Sudáfrica salvó la vida de una pareja neozelandesa recién casada al detener la carga de un enorme elefante que les atacó con solo levantar su mano. Brett Larsen y su esposa fueron de viaje de novios a un safari a pie que ofrece este parque. El pasado día 9, tras pasar 90 minutos caminando, se encontraron con el elefante.

El paquidermo se puso nervioso al ver al grupo de visitantes, compuesto por el guía Dean Oellofse, su compañero Phanny Risimati y la pareja recién casada, y cargó hasta en tres ocasiones contra ellos, tal y como declaró el señor Larsen al diario Daily Mail. "[Los guías] Nos dijeron que nos quedáramos quietos y callados, y estuvimos unos dos minutos con el elefante mirándonos. [El elefante] Se empezó a poner nervioso y de repente cargó contra nosotros", ha asegurado Larsen. Oellofse, aunque armado con un rifle por protección, se puso delante del grupo, ordenó silencio y cuando el animal arrancó hacia ellos, detuvo las cargas con solo levantar un brazo.

  

"Nosotros estábamos muy asustados, pero los guías estaban sorprendentemente calmados", ha asegurado Larsen a la página web de noticias sudafricana TimesLive. "Dean se puso al frente y se convirtió en objetivo. Alzó su mano y gritó un '¡Whooooa! Y 10 metros antes de llegar, el elefante se detuvo. Fue increíble, parecía algo sacado de los dibujos animados, no podía creer lo que estaba viendo", ha explicado.

Mientras todo esto ocurría, su mujer grabó la impresionante escena. El matrimonio decidió compartir el vídeo para darle todo el mérito al valiente guía. "Dean mostró que tenía nervios de acero. El único momento en que le vi mostrar alguna emoción fue cuando regresamos al coche y dijo que necesitaba algo más fuerte que una simple taza de café", ha asegurado Larsen.

   
   
      

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