09 jul 2020

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PLACER Y CAFEÍNA

Una cafetería de Ginebra ofrecerá café y sexo oral a sus clientes

Los clientes 'Cafe Fellatio' podrán escoger entre un amplio catálogo de chicas para realizar un servicio de entre 5 y 10 minutos por 55 euros

Dos vasos con café.

Dos vasos con café. / www hectorfotografo es

¿Me pone un café solo...y una felación? Esta que hasta ahora parecía una petición para el guión de una película porno está muy cerca de convertirse en el diálogo habitual entre camarero y cliente en una cafetería. Eso sí, para 'degustar' algo así, habrá que viajar a Suiza. Porque es allí, concretamente en Ginebra, donde la empresa Facegirl planea abrir un 'Cafe Fellatio', donde los clientes podrán obtener justamente lo que su nombre promete.

Sí, el negocio, que no es nuevo --es originario de Tailandia-- ofrecerá al cliente, por el módico precio de 60 francos suizos (unos 55 euros aproximadamente), la posibilidad de degustar un café mientras una chica le realiza una felación. Y el tiempo estimado para este servicio será de entre 5 y 10 minutos. 

Y a partir de ahí, todo depende del gusto y la imaginación del consumidor, tanto para el café -- solo, con leche, cortado, trifásico, carajillo, 'biberón'...-- como para la compañía. Y es que el proyecto ha sido lanzado por la empresa Facegirl, especializada en el servicio de acompañantes femeninas, lo que permitirá a los clientes de este peculiar establecimiento escoger entre un amplio catálogo de chicas para realizar el servicio. 

BAJO EL AMPARO DE LA LEY

La idea, que puede parecer disparatada tanto en España como en otros países de la Unión Europea, tiene sentido dentro del marcol legal suizo, que ampara y controla la prostitución exigiendo a las trabajadoras sexuales tener unos permisos especiales para así intentar acabar con el tráfico de personas.

Por supuesto, y aunque el proyecto no se hará realidad hasta su apertura a finales de este año, la propuesta también cuenta con detractores, como Grégoire Théry, un 'lobista' del grupo anti-prostitución 'Mouvement du Nid', que opina que dicho modelo de negocio solo beneficiará a los hombres que están detrás del mismo y será el equivalente a permitir legalmente el proxenetismo en el país.

También las asociaciones vecinales y asociaciones que defienden los derechos de la mujer se han dejado oír, aunque la ley suiza no está de su parte.