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GENTE CORRIENTE

Ousman Umar: "Nadie con formación paga 3.000 euros por subirse a una patera"

Ghanés, llegó a España cruzando el mar y años después fundó una oenegé con la que monta aulas informáticas para los jóvenes de su región

Mauricio Bernal

Ousman Umar: "Nadie con formación paga 3.000 euros por subirse a una patera"

JUAN CAMILO MORENO

Ousman Umar no olvida: no olvida de dónde viene, y a qué precio son las cosas allí de donde viene. Nacido en el norte de Ghana –la región más pobre de un país pobre– y llegado a España en el 2005 en una patera que fue a parar a Fuerteventura, vivió la historia de marginación y exclusión por la que parece que todo inmigrante de su condición está obligado a pasar, pero es un hombre voluntarioso y con suerte que también ha vivido lo bueno de emigrar; es decir, prosperar. Como no olvida, en cuanto tuvo algo que compartir lo compartió, y para hacerlo puso en marcha su propia oenegé, Nasco Feeding Minds, que pone al alcance de los jóvenes de su región algo que aquí se da tan por sentado: ordenadores.

-Me gustaría que me contara cómo surgió la idea.

-Se me ocurrió hacia el 2010. Tuvo que ver con mi hermano, que también quería venir aquí. Yo le dije que de ninguna manera.

-¿Por qué?

-Él creía que el paraíso estaba aquí, que aquí estaba la solución a todo. ¡Mentira! La mayor parte de la gente que viene de África está recogiendo fruta a escondidas, porque no tienen papeles, o están con una manta huyendo todo el tiempo de la policía, o vendiendo su cuerpo en las Ramblas para sobrevivir. ¿Paraíso? Me costó, pero lo convencí para que se quedara y estudiara, y le dije que yo le pagaría los estudios.

-¿Y eso qué tiene que ver con su proyecto?

-Que mi hermano no sabía usar un ordenador. Era un estudiante brillante, pero no sabía usar un ordenador. Ahí nos dimos cuenta de ese vacío tan grande que había en la educación.

-He leído que suscribe convenios con empresas para que le cedan equipos cuando renuevan su parque informático.

-Exacto. Ahora mismo hemos conseguido montar cinco aulas informáticas en Ghana que benefician a 12 escuelas. De hecho, la próxima semana voy allí a inaugurar dos más, que van a beneficiar a otras cinco.

-Volvamos atrás. Decide montar una oenegé. ¿Y los recursos?

-Al principio lo intenté con una campaña de 'crowdfunding', pero solo recaudé 600 euros. Entonces decidí poner el dinero de mi bolsillo. Bueno, la mitad: la otra mitad me la dieron dos amigos muy, muy generosos: Laura Santaló y Gerard Muñoz.

-¿De cuánto hablamos?

-De 12.000 euros en total.

-Había ahorrado.

-Como sabe, tuve la suerte de encontrar una familia de acogida en Barcelona. Entre otras cosas, fue gracias a ellos que pude estudiar. Un día llegué a casa y mi madre me dijo: “Te he conseguido un trabajo”. Mecánico en un taller de bicicletas. ¿Sabe las bicicletas Brompton?

-Sí.

-Esa tienda era la distribuidora para toda España. En esa época nadie las conocía. Se pensaba que al ser tan caras no iban a tener éxito, y me pusieron a mí a repararlas. Luego me convertí en el referente de la Brompton en España. Es decir que sí: ahorré.

-Usted llegó en patera. Supongo que quiere evitar que otros tengan que hacerlo.

-Claro. Que la gente no tenga que irse de casa, porque cuando llegas al mar, la batalla está perdida. Yo estuve dos días en el mar viendo morir a mis amigos, con el miedo de estar pensando a cada minuto que iba a caer al agua. Nadie merece vivir eso, así que hay que cortar el fuego antes. Nadie con formación paga 3.000 euros por subirse a una patera.

-El 19 de febrero tiene lugar el ‘Martes solidario de Ousman’. En la antigua fábrica de Estrella Damm, ¿no? ¿Qué es, exactamente?

-Una fiesta para recoger fondos. Necesitamos los 8.000 euros que cuesta mantener las aulas abiertas durante un año.

-¿Abierta al público?

-Está invitado cualquiera que tenga sensibilidad social.