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Gente Corriente

Marta Tatjer: "Ahora es el momento de las mujeres y sus derechos en Nepal"

Estímulo de cultura en la Barcelona que emergía del gris franquismo y hoy enfoca su afán y aliento en el porvenir de Nepal

Carme Escales

Marta Tatjer: "Ahora es el momento de las mujeres y sus derechos en Nepal"

ALBERT BERTRAN

«Era un sueño, después de 40 años de oscuridad, impulsar un renacer cultural en la ciudad de Barcelona». Son palabras de Marta Tatjer, directora de Música y Artes Escénicas entre los años 1977 y 1987 en el Ayuntamiento de la ciudad, una década inolvidable para ella por la fuerza que emergía el momento, ganas de expresar con todo arte posible. Tatjer y su equipo fueron motor de artistas, creadores, diseñadores, músicos, asociaciones de vecinos, políticos y escritores que llenaron calles y plazas de tolerancia. Hoy, a sus 74 años, Tatjer gasta igual energía involucrando a ciudadanos de nuestro llamado primer mundo en el renacer de Nepal.

¿Cómo nació su implicación con Nepal?

Yo siempre he sido una africanista convencida, en mi época como directora del Grec la música africana estuvo presente y por otro lado siempre imaginé mi jubilación involucrándome en cooperación internacional más allá de donar dinero. Creo mucho en las herramientas que la cooperación internacional deja a su paso, yo desde los 40 años colaboro con asociaciones. Y una de mis hijas adoptó a un niño nepalí y decidí que en su país haría algo.

¿Qué sabía de Nepal?

Lo que la mayoría. Hasta hace poco, Nepal era un país tan lejano para mí como desconocido. Cada año oía hablar de él por la noticia de algún accidente de alpinistas en el Everest o por alguna de esas desgracias que siempre afectan a los países más pobres del mundo. Pero al empezar a visitarlo a menudo fui descubriendo un país nuevo para mí. Es el segundo país más pobre de Asia, y el primero en desgracias. Gobernado por una monarquía absoluta desde su independencia, hasta 1995 vivió revueltas contra la dictadura y una guerra civil de diez años que arruinó al país. Nepal ahora debe resurgir, reconstruirse. Y me planteé cuál quería que fuese mi papel.

¿Cómo lo supo?

Siguiendo mi inquietud por la situación especialmente de las mujeres, conocí la actividad que llevan a cabo las de la organización Chhimeki Sanstha Nepal. Son más de 1.700 mujeres voluntarias que desde el 2004 trabajan con el objetivo de capacitar a otras mujeres, sus propias vecinas para beneficiar su propia salud y la de sus bebés en barrios de Katmandú. Me gustó que lo hicieran en su propio contexto, en sus casas. En plena calle se pesan cada mes a más de 2.400 niños que siguen un programa de lactancia. Construir un centro de salud muchas veces no es sostenible, promocionar la salud en las propias casas ayuda más aún a identificar las verdaderas realidades y saber con qué recursos cuentan para que ellas mismas puedan contribuir a prevenir enfermedades.

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¿Qué papel decidió adoptar viéndolas? 

Puse en juego mi pasión, mi espíritu de lucha y mi tozudez en favor de esas mujeres que admiro por su eficacia. Me hicieron ver que hay muchas mujeres haciendo labores maravillosas que no se ponen en valor. Un gran defecto de las mujeres es nuestra falta de ambición para comunicar lo que hacemos o incluso creer en nuestras capacidades. Debemos valorar más nuestra parte profesional. Y como admiradora de esas mujeres, de su capacidad de trabajo quise representarlas aquí, por su eficacia y eficiencia.

Creó en Barcelona Nepal Chhimeki -vecinas de Nepal- (www.chhimwki.org).

Sí, soy mujer de trabajo en equipo y para mí dar a conocer el país nepalí y sus ganas de salir adelante, requería implicar a más gente para impulsar y apoyar económicamente el proyecto de Chhimeki Sanstha Nepal, y garantizar su continuidad. Gracias al Fons Català de Cooperació al Desenvopament se ha creado en Katmandú una escuela de costura. Informar y formar aporta libertad y poder a las mujeres para defender sus derechos ante sus padres y familia. Cada día, 2.000 hombres de Nepal abandonan el país en busca de trabajo. La nueva Constitución ya reconoce los derechos de hombres y mujeres por igual. Es el momento de las mujeres y sus derechos en Nepal.

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