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GENTE CORRIENTE

Carla Canet: "Pensé: 'Estoy aquí, voy a tocar aquí'. No me lo creía"

El violín entró en su vida casi por casualidad; ahora forma parte de ese semillero de músicos que es la Jove Orquestra Simfònica de Barcelona (JOSB)

Mauricio Bernal

Carla Canet: "Pensé: 'Estoy aquí, voy a tocar aquí'. No me lo creía"

LUAY ALBASHA

-Empecemos por la música. ¿Por qué el violín?

-Eso fue casualidad. Yo tenía 6 años y una amiga de la familia quería dar clases de violín. Pero no la cogían en ninguna parte. Pasaba currículos y nada.

-¿Porque no tenía experiencia?

-Claro. Entonces, para acumular experiencia, nos dio clases a mi hermana y a mí. Así empezó mi historia con el violín.

-Como una conejilla de Indias…

-Sí, exacto, era lo que decíamos con mi hermana.

-Pero, en fin: le gustó.

-Me gustó mucho. Mi hermana no siguió, pero yo sí.

-Y ha evolucionado hasta llegar aquí... Venga, hablemos de atletismo.

-Claro.

-Sería interesante que también fuera casualidad.

-Bueno… Un poco. Mi hermana quería hacer las pruebas de bomberos y necesitaba hacer deporte para pasar las pruebas físicas. En realidad, yo también necesitaba hacer algo.

-¿"Necesitaba"?

-Sí, necesitaba hacer algún deporte. Para desconectar de la música. Corriendo es como yo consigo dejar la mente en blanco.

-A mí lo que me han dicho es que llegó a la alta competición.

-Bueno… alta competición… Participé en algún campeonato de atletismo de Catalunya. De cross, en pista cubierta y al aire libre.

-¿Cómo le fue?

-Bueno, no fui campeona de Catalunya pero pude ir, que ya es un logro. Más para mí, que no le dedicaba todo el tiempo por el violín.

-¿Cuál era su especialidad? ¿Era? ¿Es?

-Era, era: al final tuve que dejarlo porque faltaba a muchos entrenamientos. Por la música: las clases, los conciertos… Mi especialidad era el fondo y el medio fondo.

-La música. Escogió la música.

-Escogí la música porque no podía hacer ambas cosas. Pero me costó mucho, porque el atletismo me gustaba y llevaba bastantes años corriendo. Pero tampoco es que fuera una súper atleta.

-Digamos que no fue una disyuntiva.

-No. La prioridad siempre ha sido la música, el violín. Siempre me he visto en un futuro viajando, haciendo conciertos… O dando clases, que también me gusta mucho.

-¿Dónde está ahora, musicalmente hablando?

-Pues mire, la decisión de dejar el atletismo la tomé hace tres años, cuando estaba en segundo de bachillerato. Entonces me dije: “Si quiero seguir con la música no puedo seguir con la escuela, es obligatorio dar el paso al conservatorio”.

-¿Qué escuela?

-La Escola Municipal de Música de Mollet. Vivo en Mollet.

-Conservatorio.

-El conservatorio del Liceu. Un cambio grande, muy grande. Y fue el mismo año que hice las pruebas para la JOSB.

-La Jove Orquestra Simfònica de Barcelona. Otro gran paso, imagino.

-Totalmente. Es mi primera orquesta sinfónica. Nunca había tocado una sinfonía completa de Beethoven, de Mendelssohn. Me preguntaba dónde estoy musicalmente hablando. Yo creo que estoy dando un gran salto.

-¿Cuál fue su primer gran concierto?

-Pues con la JOSB, justamente, en el Auditori. Tocamos la 'Quinta Sinfonía' de Beethoven, que a mí me quedaba enorme, esa sinfonía… Entré allí y de repente pensé: “Estoy aquí, voy a tocar aquí”. No me lo creía.

-¿Su mejor momento hasta ahora?

-¿Ese? Ese fue muy especial. Pero mi gran momento hasta ahora fue con la orquesta del Liceu, el 'Concierto para cuatro violines' de Vivaldi. Yo fui el primer violín solista. Aquí mismo, en el Palau. Fue algo impresionante. Tocar de solista en el Palau es algo que puede que no me vuelva a ocurrir en la vida.

Carla Canet tiene 20 años. Nació en Sant Cugat y vive en Mollet del Vallès. Empezó a tocar el violín a los 6 años y actualmente es concertino de la orquesta del Conservatori del Liceu y uno de los violines de la Jove Orquestra Simfònica de Barcelona, que cada temporada ofrece conciertos gratuitos en escenarios varios de la ciudad. El próximo tendrá lugar el lunes que viene en el Paranimf de la Universitat de Barcelona. Interpretarán la 'Sexta Sinfonía' de Beethoven y la 'Obertura de Egmont'.