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Gente corriente

Montserrat Bros;«Con el blog me di cuenta de que no estaba sola»

A través del blog y el libro 'Mujer sin blanca soltera busca', Montserrat Bros retrata a los 'millennials' criados en la precariedad laboral

Gemma Tramullas

Montserrat Bros;«Con el blog me di cuenta de que no estaba sola»

JULIO CARBÓ

Licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra, Montserrat Bros (La Fuliola, Urgell, 1984) estaba a punto de cumplir 30 años y no había conseguido nada de lo que se había imaginado. Instalada en la precariedad laboral y sentimental, canalizó su frustración creando el blog mujersinblancasolterabusca.com bajo el seudónimo de Isa Pi y se dio cuenta de que el suyo no era un caso aislado. Ahora el blog ha mutado en un libro (Esfera de los Libros) donde retrata a los más veteranos de la 'generación millennial'.

-¿Cómo imaginaba su vida a los 30? Con un trabajo estable, preferentemente relacionado con el cine y la cultura, que es lo que me gusta; con casa, pareja y haciéndome a la idea de tener hijos.

-Un clásico hasta no hace tanto. Se suponía que a los 30 tienes que estar superbien, pero yo estaba peor que a los 25.

-¿Por qué? Era mileurista a la baja; tenía un ERE en el trabajo y los cientos de currículums que enviaba nunca tenían respuesta; mientras a mis amigas les daba por tener hijos, yo no tenía pareja y seguía viviendo en un piso compartido... Estaba sumida en la desesperanza: «¿Es que nunca voy a poder trabajar de lo mío? ¿Es que no le intereso a nadie?». Estaba tan decepcionada que para desfogarme empecé a escribir.

-Y se inventó un alter ego, Isa Pi. Cuando estás tan perdida, más que consejos necesitas una ilusión. Mi prima, Marta Bros, me ayudó a montar el blog y ahora ha ilustrado el libro. Siempre digo en broma que escribo el blog porque no me puedo permitir el psiquiatra, pero en el fondo es verdad. Con el blog me di cuenta de que no estaba sola, y eso me animó. «Tu vida es mi vida», me decían algunas lectoras.

-Abrió el blog en diciembre del 2013 con el objetivo de denunciar la precariedad. Esa idea ha ido evolucionando a partir de lo que pedía la gente. Una de las entradas más populares habla de cómo los 30 son los nuevos 20. No es que seamos unos peterpanes, sino que con un sueldo de mileurista a la baja y compartiendo piso vives como un veinteañero. Todo es más líquido e inestable. A la precariedad laboral se une la precariedad sentimental, y ahí entra Tinder, que es lo que da más visitas al blog.

-Pese a su estado de ánimo, adoptó un estilo humorístico. Los primeros 'posts' eran mucho más amargos que los más recientes. Ahora mi situación ha mejorado y es más de cachondeo.

-Sigue compartiendo piso, no tiene coche, ni moto, ni ha pedido nunca un crédito. La 'generación millennial' ha cambiado sus prioridades. Vivo en Barcelona y no necesito ni coche ni moto. Prefiero compartir piso en un lugar céntrico y poder salir el sábado a tomar una copa. Se trata de acumular experiencias, más que cosas. Vivir así da mucha libertad, aunque llega un momento en que lo que quieres es estabilidad. Al fin y al cabo, sin la ayuda de la familia muchos seríamos pobres, porque si un día tienes que ir al dentista lo pagan los padres.

-¿Lamenta no haber elegido otra carrera? Mi madre es médica y durante un tiempo pensé que si hubiera hecho Medicina me sentiría más útil. También me saqué el certificado para ser profesora, pero creo que es un error dedicarte a enseñar si no es tu vocación. Cuando estaba en la universidad el país iba bien y decían que con todo lo del periodismo digital, la TDT y la explosión de la comunicación corporativa tendríamos un campo brutal. Pero llegó la crisis.

-Entonces, ¿lo volvería a hacer? Sí, porque al final estoy trabajando en una agencia de comunicación, que es mi sector, y he publicado un libro, que me hace mucha ilusión. Lo que no haría sería idealizar tanto el periodismo. A veces, por ser poco realista te frustras mucho.