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PERIODISMO CON EL CIUDADANO

Prohibido aparcar delante de la sede de Unió

Los vecinos denuncian el uso de la esquina de la calle Nàpols con Almogàvers como zona reservada para estacionar aunque no está permitido

TRISTAN IBÁÑEZ SABRAN / BARCELONA

Vehículos aparcados delante de la sede de Unió en Barcelona.

Vehículos aparcados delante de la sede de Unió en Barcelona. / TRISTAN IBÁÑEZ

En la esquina de Nàpols con Almogàvers, delante de la sede central de Unió Democràtica en Barcelona, todavía se intuyen sobre el asfalto las antiguas líneas de aparcamiento que recuerdan a los vecinos que, hasta que el partido se instaló en ese edificio en el 2007, resultaba algo más sencillo encontrar un sitio donde poder dejar su coche. Aquella esquina les proporcionaba una docena de plazas de estacionamiento público y gratuito desaparecieron de inmediato con la llegada de la formación política, engullidas por una línea amarilla pintada sobre la calzada que, desde entonces, advierte claramente de que allí está prohibido aparcar.

Hasta ahí, guste o no a los vecinos, todo correcto. Si no fuera porque, pese a la prohibición, a menudo durante el día y en especial los días laborables, no es extraño encontrar coches estacionados, como si se tratara de "plazas reservadas para ellos, cuando en realidad no lo son", denuncia el lector José Royo en una carta enviada a EL PERIÓDICO. "Yo vivo en la zona y paso todos los días por ahí cuando busco aparcamiento. Es raro el día que no hay coches aparcados", se lamenta.

Las líneas amarillas y los postes colocados sobre la misma acera prohiben el estacionamiento, pero en ningún caso indican que este espacio esté reservado para ninguna entidad, explican fuentes del ayuntamiento. En algunos puntos considerados sensibles, como las sedes de los partidos políticos, se instalan estas señales para que las plazas queden vacías "por motivos de seguridad", argumentan. Lo que no significa que los vehículos de esta entidad en concreto puedan hacer uso de ese espacio como si estuviera reservado para ellos. La prohibición se hace extensiva a todos los ciudadanos.

El ayuntamiento es tajante al respecto: "solo un organismo oficial, como la Generalitat o la Diputació, pueden tener plazas reservadas, nunca partidos políticos o empresas privadas". Por ello, y en este caso, las fuentes municipales indican que, en caso de que en ese lugar señalado haya coches aparcados, los vecinos deben recurrir a la Guardia Urbana de Barcelona que, aseguran, es quien tiene la competencia para multar y sancionar a los vehículos que se encuentren estacionados irregularmente.

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