20 sep 2020

Ir a contenido

Colabora:

Ganar tamaño para competir

CARMEN
Vela

España ha cambiado en estos años. No solo ha dejado atrás una de las crisis más duras de su historia sino que, gracias a las reformas emprendidas por el Gobierno, el crecimiento de la economía española fue en 2016 superior al 3% y las perspectivas son por completo distintas a las que teníamos hace apenas un lustro.

Sin embargo, hay que alejarse de la autocomplacencia y acometer nuevas reformas que permitan a nuestro país posicionarse como un actor relevante en el panorama internacional, capaz de enfrentar los muchos desafíos que se esbozan en el futuro de todas las sociedades.

Uno de los aspectos más importantes que debemos abordar con cierta urgencia en España es el de aumentar el tamaño de nuestras empresas. Nueve de cada diez empresas españolas con asalariados son pymes, siendo la gran mayoría microempresas con menos de diez trabajadores.

El reducido tamaño de las sociedades españolas supone un freno para incorporar más capital humano y capital tecnológico, para desarrollar procesos innovadores o para internacionalizar su actividad. La consecuencia más evidente es que no alcanzan la dimensión suficiente para ser más productivas y, consecuentemente, más competitivas.

Las administraciones tienen entre sus responsabilidades el impulso de la actividad empresarial como palanca del crecimiento de las sociedades, la generación de riqueza, el progreso y la formación de empleo de calidad. El Gobierno ya ha dado pasos para mejorar la solvencia de las empresas y facilitar su crecimiento, con iniciativas legislativas diversas como la Ley de Emprendedores, la reforma fiscal, la Ley de Fomento de Financiación Empresarial, la Ley de la Morosidad o la Ley de Unidad de Mercado.

Pero debemos hacer más, sobre todo en un contexto como el actual en el que la competitividad y la apertura al exterior de nuestras empresas constituyen elementos imprescindibles para su futuro.

Desde el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad estamos preparando medidas que ayuden a las empresas ganar dimensión, lo que les permitirá abordar inversiones en innovación, afrontar las aventuras internacionales, dotarse de un eficaz gobierno corporativo, y en definitiva, contar con una mayor capacidad para competir.

En este sentido, estamos realizando una revisión completa de todos los instrumentos dirigidos a impulsar la competitividad con los que cuenta el Ministerio. El objetivo es racionalizar y ordenar todos los vehículos de los que disponemos ─las ayudas del CDTI, ENISA, ICEX o ICO, entre otras─ para facilitar el acceso a las empresas y maximizar el impacto de la inversión pública.

Contamos en las empresas con talento, tecnología y capacidad innovadora. Los ejemplos entre nuestras grandes empresas energéticas, financieras, textiles, turísticas o de ingeniería son claros. Pero también los hay, y muchos, entre nuestras pymes.

Solo hay que repasar los resultados de un programa tan competitivo como el Instrumento PyME de Horizonte 2020, dirigido a dar apoyo a aquellas pequeñas y medianas empresas tradicionales o innovadoras que tengan la ambición de crecer, desarrollarse e internacionalizarse a través de un proyecto de innovación europea.

Hasta el momento 263 empresas españolas han conseguido financiación a través de este programa, lo que sitúa a España como el país que más fondos ha recibido, con un 15,4% del total percibido por los países de la UE-28. Entre los proyectos españoles los hay de todo tipo, desde acelerar la adopción de nanotecnologías de materiales avanzados, hasta innovadores fármacos para el tratamiento de tumores, envases biodegradables o sistemas de seguridad y prevención de desastres que combinan la información procedente de satélites y drones.

Demostrado el potencial y el talento español para afrontar proyectos vanguardistas e innovadores, nuestro objetivo ahora es que haya cada vez más empresas españolas capaces de cumplir con los ambiciosos criterios que establecen los premios que conceden EL PERIÓDICO de Catalunya y el Banco Sabadell: empresas con una trayectoria consolidada, crecimiento sostenido, proyección y conexión social, interconexión empresarial, que acrediten una apuesta clara por la innovación tecnológica, diversificadas, abiertas a nuevos mercados y/o digitalizadas. Para conseguirlo, un primer paso es lograr que nuestras empresas aumenten su tamaño.