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UNA ENTIDAD DEL EIXAMPLE

Vida lejos del armario

La Fundació Enllaç lleva 10 años defendiendo los derechos y la dignidad de las personas mayores LGBTI en situación de vulnerabilidad. El grupo da charlas de sexualidad a ancianos

ANNA ROCASALVA

Solidaridad 8 Merienda de Navidad en la Fundació Enllaç con miembros y voluntarios.

Solidaridad 8 Merienda de Navidad en la Fundació Enllaç con miembros y voluntarios. / ROGER PLA

En la sede de la Fundació Enllaç (Rosselló, 328), un cartel en la pared exige la reflexión del lector: "¿Cuando ya no estés te gustaría que otros decidiesen por tu pareja? ¿Quién se ocupará de ti y de tus cosas si algún día lo necesitas?". La respuesta se concentra en forma de lema en otra pared: "Ya somos mayores para volver al armario". Toda una declaración de intenciones que los miembros de la entidad repiten como si de un mantra se tratase. Porque ellos lo tienen claro, al envejecer y perder facultades, no quieren renunciar a todo por lo que lucharon y tanto les costó conseguir.

La Fundació Enllaç se creó en el 2008 para defender los derechos y la dignidad de las personas mayores LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales), en especial en situaciones de vulnerabilidad. "¿Qué pasa si el cuidador que viene a casa es homófobo? -se preguntan los miembros de la fundación- ¿O si hay que ir a una residencia donde no se respeta la orientación sexual de los usuarios? ¿Habrá que volver al armario de nuevo?".

Generación luchadora

Los objetivos de Enllaç son varios. El primero es dar a conocer la existencia de las personas LGBTI de edad avanzada "porque hasta ahora la opinión pública ha percibido la homosexualidad asociada a la juventud y la fiesta", explica el presidente de la fundación, Joan-Andreu Bajet. "Y connotar a la gente mayor de una dimensión sexual también es importante para la misma concepción de vejez", añade.

"La creación de la fundación fue un proceso natural -comenta el coordinador de la formación de la entidad, Jaume Piqué- porque somos la primera generación LGBTI de entre 60 y 70 años con conciencia de colectivo en este país". Una generación vinculada al movimiento de liberación gay, que lideró las primeras luchas durante el régimen y la etapa posfranquista, y que en todo momento se ha preguntado: ¿qué toca ahora? Y el siguiente paso lógico, dicen sus miembros, era fundar una entidad que diera servicios de apoyo social y psicológico y asesoramiento legal al colectivo LGBTI de edad avanzada. "No queremos suplantar la actuación de la Administración, pero sí hacer de intermediarios", aclara Bajet.

"Los retos a los que se enfrenta este colectivo son la soledad, la vulnerabilidad, el aislamiento y la depresión", explica la trabajadora social y una de los 22 voluntarios Paula Rodriguez. Una situación que comparten muchas personas heterosexuales mayores, sin pareja ni hijos, pero con el agravante añadido de la homofobia, "que tiene la categoría de catástrofe social", sentencia el presidente de Enllaç. Por este motivo, la fundación también ofrece actividades de lucha contra el aislamiento, como las tertulias en la propia sede, el taller de taichí y el acompañamiento a personas mayores para dar un paseo por la ciudad.

Fundació Enllaç, junto con estudiantes de Trabajo Social de la UB, ha desarrollado un marco de formación sobre diversidad sexual y de género, y ofrece cursos generales y actividades de sensibilización. "Nos desplazamos a residencias y casals y damos la clase de sexualidad que nunca se dio en el colegio -explica Piqué-. Y te das cuenta que la gente mayor está tan preparada para hablar de estos temas como el resto de la sociedad". Una sociedad a la que aún le queda camino. "Nuestro presidente honorífico, Ignasi Pujades, dice que la fundación se creó para la próxima generación y que por eso es tan importante seguir luchando y mostrar a la comunidad LGBTI joven que hay referentes de homosexuales de edad avanzada y poner en valor su discurso", añade.

Temas: LGTBI

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