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Salud y consumo

La OCU lo confirma: así debes guardar los alimentos en la nevera para conservarlos y evitar intoxicaciones

La organización explica cómo guardar los productos en la nevera para evitar intoxicaciones: "No conviene colocar los alimentos simplemente donde quede un hueco"

Un hogar puede ahorrar hasta 4.381 euros al año solo cambiando de supermercado, según la OCU

Una mujer, frente a la nevera de su cocina, llena de comida.

Una mujer, frente a la nevera de su cocina, llena de comida. / Archivo

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Goundo Sakho

Goundo Sakho

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Con la creciente preocupación de los consumidores por el desperdicio alimentario en el hogar, la forma de conservar los alimentos ha cobrado una mayor relevancia. En este sentido, la nevera se ha convertido en una de nuestras principales aliadas a la hora de cocinar y organizar el día a día, ya que no solo permite conservar las sobras de una comida para consumirlas más tarde, sino que también ralentiza la proliferación de bacterias.

Sin embargo, lo que muchos todavía no tienen en cuenta es que pequeños errores en la organización y conservación de los productos dentro del frigorífico pueden reducir su vida útil, además de aumentar el consumo de energía y generar pérdidas económicas a lo largo del mes: "Meter la compra en la nevera y cerrar la puerta no es suficiente", advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

"En su zona adecuada"

Según indica la organización, la temperatura no es exactamente la misma en todas las zonas del frigorífico. En uno convencional, las zonas inferiores suelen ser más frías, mientras que las baldas superiores y, especialmente, la puerta están más expuestas a los cambios de temperatura provocados por la apertura constante, que permite la entrada de aire caliente. Por eso, "no conviene colocar los alimentos simplemente donde quede un hueco", señala la OCU.

De este modo, "colocar cada alimento en su zona adecuada es clave para evitar que se estropee antes de tiempo". Si tu nevera dispone de cajones a 0 °C, puedes utilizarlos para conservar carne y pescado, ya que están especialmente indicados para estos productos. Los cajones inferiores, en cambio, están destinados a la fruta y la verdura.

No llenes la nevera

Con una rutina cada vez más dinámica, es habitual llenar la nevera con una gran cantidad de alimentos y bebidas. En este contexto, las tecnologías que permiten una circulación uniforme del aire pueden ser útiles para mantener estable la temperatura en el interior. Sin embargo, si el frigorífico no dispone de ellas, es importante no sobrecargarlo: "El aire frío necesita circular entre los alimentos para mantener una temperatura uniforme", explica la OCU.

Asimismo, es conveniente separar los alimentos crudos de los cocinados, especialmente la carne y el pescado, para evitar la contaminación cruzada y reducir el riesgo de intoxicaciones alimentarias como la salmonelosis, que el pasado mes de julio afectó a 38 menores en la localidad ciudadrealeña de Alcázar de San Juan, en Castilla-La Mancha.

Ordena por fechas

Por último, aunque no menos importante, la OCU recomienda "ordenar también por fechas" para controlar la caducidad de los alimentos y consumirlos antes de que tengan que desecharse. También es importante no dejar los alimentos perecederos mucho tiempo fuera: las comidas preparadas y las sobras deben refrigerarse cuanto antes para evitar que las bacterias se multipliquen rápidamente a temperatura ambiente.

Dejar, por ejemplo, el arroz cocido durante más de dos horas al aire libre puede favorecer la proliferación de 'Bacillus cereus', una bacteria que puede producir toxinas capaces de provocar síntomas como náuseas, vómitos, calambres abdominales o diarrea. Estos síntomas pueden aparecer entre una y 15 horas después de consumir el alimento contaminado, dependiendo del tipo de toxina producida.