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La OCU destapa el caos con el etiquetado de la ropa: diferencias de "hasta 13 centímetros en prendas de la misma talla"

La organización de consumidores pide reglas claras: "Una misma talla puede variar hasta un 26% según el comercio"

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Una joven se mira con una prenda en un MagicMirror en Barcelona, un espejo interactivo para hacer las compras más fáciles.

Una joven se mira con una prenda en un MagicMirror en Barcelona, un espejo interactivo para hacer las compras más fáciles. / Bcn

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Vega S. Sánchez

Vega S. Sánchez

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Comprar ropa por internet puede convertirse en un problema, incluso aunque el cliente conozca perfectamente su talla y sus medidas.

Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que las medidas reales de una misma talla cambian de forma notable entre marcas y prendas, con diferencias de hasta 13 centímetros.

La investigación, realizada junto al Instituto de Biomecánica de València, pone cifras a una de las principales dificultades de la moda online: una etiqueta idéntica no siempre corresponde a unas medidas equivalentes.

18 marcas conocidas

La OCU ha analizado cuatro tipos de prendas de 18 marcas conocidas y ha encontrado diferencias de hasta el 26% en artículos que, en teoría, deberían tener el mismo tamaño.

El caso más llamativo aparece en los tejanos rectos de mujer de tiro alto. En una talla 42, la anchura de la cintura pasa de 44 centímetros en el modelo estudiado de Kiabi a 55,4 centímetros en una prenda de la línea joven de Zalando.

La diferencia en los pantalones vaqueros puede superar los 11 centímetros y puede marcar la frontera entre una compra acertada y una devolución.

Para el consumidor, elegir la talla deja de depender únicamente de sus medidas y pasa a estar condicionado por el patrón, el tejido, el corte y los criterios internos de cada firma.

Una talla no significa lo mismo

El problema también aparece en otras prendas. En las camisetas de algodón de mujer, talla L, se han detectado variaciones de hasta el 25%, equivalentes a 12 centímetros. En las camisas de hombre de corte regular y talla L, la distancia llega a los 13 centímetros, según la organización. En los vaqueros rectos de hombre, también de talla L, la diferencia alcanza el 10%, unos 3,5 centímetros.

Una mujer mira ropa en una tienda de Barcelona.

Una mujer mira ropa en una tienda de Barcelona. / Archivo / Europa press

La organización considera especialmente preocupante que ni siquiera exista una política uniforme dentro de algunas marcas. Una firma puede ofrecer un patrón amplio en una categoría y otro mucho más reducido en una prenda diferente. Por eso, conocer la talla habitual no garantiza que el siguiente pedido vaya a sentar igual.

El estudio menciona varios ejemplos: las prendas examinadas de Shein presentan una de las mayores anchuras de cintura en los vaqueros de hombre, pero figuran entre las más estrechas en el pecho de las camisetas de mujer.

Falta de uniformidad y de información

En Zara ocurre algo distinto: sus vaqueros masculinos analizados se encuentran entre los más ajustados, mientras que sus prendas vaqueras femeninas están entre las más amplias.

A esta falta de uniformidad se suma otro obstáculo: la información disponible en muchas tiendas online no resulta suficiente. Según la OCU, aproximadamente una de cada dos páginas web analizadas no proporciona datos básicos sobre las dimensiones reales de las prendas.

Entre las carencias más habituales están la ausencia de medidas completas, la falta de referencias sobre las dimensiones corporales recomendadas y la omisión de la talla que lleva el modelo de la fotografía.

¿Slim u Oversized?

También es frecuente que no se explique cómo se ajusta la prenda al cuerpo ni que se ofrezca una herramienta fiable para recomendar una talla.

Los términos utilizados por las marcas tampoco suelen ayudar. Palabras como Slim, Relaxed u Oversized pueden describir el corte, pero no sustituyen a unas medidas claras y comparables. Para la OCU, el consumidor necesita saber cuánto mide realmente una prenda y para qué proporciones corporales está diseñada.

Diferencias entre las marcas

No todas las compañías obtienen la misma valoración. C&A, Pull&Bear y H&M destacan por ofrecer una información más completa sobre sus prendas.

En el extremo contrario, Sfera, Primark y Bershka presentan, según el análisis, algunas de las fichas de producto más deficientes.

La oferta de tallas grandes también es muy desigual. C&A, Zalando y H&M ofrecen una gama más amplia y estable en tallas XL o superiores. Cortefiel, Mango, Springfield y Kiabi cuentan con opciones adicionales, aunque no siempre de manera homogénea.

Shein alcanza la 4XL en determinados artículos, pero no de forma generalizada. Pull&Bear, Sfera y Zara se sitúan aproximadamente en la XL o en las tallas 46-48, mientras que Bershka presenta la oferta más limitada de las marcas examinadas.

Dos mujeres miran un vestido en una tienda de ropa de Barcelona.

Dos mujeres miran un vestido en una tienda de ropa de Barcelona. / Archivo / Jordi Cotrina

Para la OCU, estas diferencias evidencian la falta de criterios comunes en la industria textil. La organización reclama que las tallas grandes formen parte de la oferta habitual y estén disponibles en las mismas condiciones que el resto, no únicamente en colecciones concretas o en una selección reducida de prendas.

La propuesta de la OCU

La entidad pide implantar un sistema obligatorio y común de información sobre tallas. Ese modelo debería utilizar criterios homogéneos para medir las prendas y datos claros sobre cada prenda.

La organización defiende que una mayor transparencia no solo ayudaría al consumidor a elegir mejor, sino que también reduciría las devoluciones y, con ellas, el impacto ambiental asociado al transporte y a la logística de prendas que nunca llegan a usarse.

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