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Iker, el joven de 23 años que cambió la ciudad por el campo para ser autosuficiente: "Tengo nuevos animales, nuevos proyectos y siempre mejorando"

El joven, que tiene una granja y placas solares, aprovecha los recursos de su entorno: "Esto es un no parar de aprender, ir mejorando y aprendiendo..."

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Iker dejó la ciudad para vivir en una finca y ser autosuficiente.

Iker dejó la ciudad para vivir en una finca y ser autosuficiente. / YouTube / Arnau Serrado

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Oriol García Dot

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Con apenas 20 años, Iker decidió dejar atrás la vida en la ciudad y buscar una alternativa lejos del ritmo convencional. Desde entonces vive en una finca en plena naturaleza donde ha ido construyendo, poco a poco, un modelo de vida basado en producir buena parte de lo que necesita. Tiene gallinas, patos y cabras, cuenta con placas solares y un pozo de agua y ha aprendido a ordeñar, hacer queso y aprovechar los recursos de su entorno.

La historia la recoge el creador de contenido Arnau Serrado, que vuelve a visitar a Iker, de 23 años, conocido en redes como Vida en Vela, después de varios meses. Cuando se conocieron, la finca ya estaba en funcionamiento, pero en este tiempo el proyecto ha evolucionado: han nacido nuevos animales y el joven ha aprendido a elaborar productos y ha ampliado sus conocimientos sobre una forma de vida que, para él, tiene que ver directamente con la libertad.

Cuestionarse el camino

Iker explica que su cambio comenzó cuando empezó a cuestionarse el camino que había seguido hasta entonces: "Yo a los 20 años vivía en la ciudad, como toda mi vida, y comencé a despertar en ciertos aspectos de la vida, a hacerme preguntas, cuestionarme el trabajo... esas cosas que siempre nos han vendido como estudia, trabaja, jubílate y disfruta solo dos semanas al año. Yo sabía que ese no era mi camino. Entonces empecé a mirar una alternativa de vida diferente".

Y fue cuando comenzó a trabajar por su cuenta, junto a su hermano, y a plantearse qué significaba realmente para él ser libre. Su conclusión terminó llevándole al campo: reducir su dependencia de terceros y aprender a cubrir por sí mismo necesidades básicas como la alimentación, el agua o la energía. "Tú puedes tener mucho dinero, pero si vives en una ciudad, dependes del que te da la comida, luz y agua. Puedes tener libertad financiera, pero si no sabes hacer nada por ti mismo, tu vida va a depender de terceros. Lo importante para ser libre realmente es ser autosuficiente", explica.

Electricidad y agua

Las placas solares, que son las encargadas de suministrar electricidad a la vivienda de Iker.

Las placas solares, que son las encargadas de suministrar electricidad a la vivienda de Iker. / YouTube / Arnau Serrado

La autosuficiencia de Iker no se limita a producir alimentos: las placas solares son las encargadas de suministrar electricidad a la vivienda, mientras que consigue el agua de un pozo. A esto se suma una pequeña granja: "Tengo mucho espacio y me gusta rotar a los animales y que aprovechen la hierba, así van regenerando el suelo. De esta manera, yo gasto menos en insumos como cereales y ellos tienen un alimento más nutritivo. Es un ciclo autosuficiente"

Las cabras son otra de las piezas fundamentales: algunas están criando y otras producen leche. Iker explica que en una de las épocas de mayor producción llegó a obtener unos ocho litros de leche al día con pocas cabras, cantidad que utilizaba para consumir directamente o elaborar otros productos.

Nuevas habilidades

La finca, por tanto, todavía está lejos de ser un proyecto terminado. Iker lleva menos de dos años viviendo allí y continúa incorporando nuevas habilidades, desde la cría de animales hasta la elaboración de alimentos.

Las cabras, que son otra de las piezas fundamentales del estilo de vida de Iker.

Las cabras, que son otra de las piezas fundamentales del estilo de vida de Iker. / YouTube / Arnau Serrado

Finalmente, explica que una de las experiencias que más le ha marcado ha sido aprender a realizar por sí mismo tareas que antes estaban completamente alejadas de su vida cotidiana. "Los animales crecen, tengo nuevos animales, nuevos proyectos y siempre mejorando. Esto es un no parar de aprender; es simplemente ir mejorando, ir aprendiendo y, sobre todo, disfrutando del proceso", concluye.