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Sonia (22 años), de ser administrativa en Barcelona a trabajar como agricultora en un pueblo de 330 habitantes: "Son los valores que me gustaría inculcarles a mis hijos y por eso yo me quedo aquí"

La joven dedica su tiempo a aprender: "Como yo me enamoré de un agricultor, he ido aprendiendo poco a poco el oficio"

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Unos agricultores vendimian en la localidad riojana de Fuenmayor.

Unos agricultores vendimian en la localidad riojana de Fuenmayor. / Raquel Manzanares / EFE

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Oriol García Dot

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Aunque para muchas personas dejar Barcelona u otra gran ciudad para instalarse en un pequeño pueblo pueda parecer un cambio radical, para Sonia, de 22 años, fue la manera de recuperar un tiempo que la vida en la capital catalana le había ido quitando.

Después de vivir más de 20 años en Barcelona y Madrid, hace apenas dos años la empresa para la que trabajaba como administrativa le ofreció la oportunidad de teletrabajar, y eligió Pozo de la Serna, una localidad de Ciudad Real de 330 habitantes donde había pasado muchos de los veranos de su infancia. Lo que en principio era algo temporal, se ha convertido en definitivo.

Apostar por la vida rural

La historia de Sonia, que ha decidido apostar cien por cien por la vida rural, trabajando con su pareja -un joven agricultor del pueblo- en la explotación familiar, la ha publicado CMMPlay, que es la plataforma digital oficial de contenidos en directo y bajo demanda de la cadena de televisión Castilla-La Mancha Media.

"Tengo 22 años y soy de Barcelona, nacida allí. Yo antes me dedicaba a la administración, era administrativa en ITV y teletrabajaba para ello. Hace poco, di un giro total a mi vida: me vine aquí, a Pozo de la Serna, y ahora trabajo en una gasolinera, pero mi mayor tiempo lo dedico a la agricultura", empieza exponiendo Sonia, presentándose y resumiendo su historia.

Pueblo muy tranquilo

Una vez presentada, la joven explica cómo es Pozo de la Serna y por qué decidió mudarse allí: "Aquí somos entre 300 y 330 habitantes, somos muy poquitos. El mayor oficio es la agricultura y la ganadería. Yo me vine aquí, a visitar una feria y conocí a Pedro, que ahora es mi pareja, con la que he construido nuestra casa. Por tanto, aquí he encontrado una familia; me acogieron súper bien cuando llegué. Es un pueblo que es muy tranquilo, que es algo que a mí me gusta mucho".

Sonia cambió su vida en Barcelona por Pozo de la Serna (Ciudad Real)

Dejar atrás la ciudad y su vida como administrativa, al principio fue un cambio muy brusco, pero con el tiempo, Sonia ha ido aprendiendo mucho sobre agricultura gracias a su pareja. "Como yo me enamoré de un agricultor, he ido aprendiendo poco a poco el oficio y muchos ratos, muchas horas me las paso aquí, aprendiendo su oficio", confiesa.

Diferencia con las ciudades

A pesar de que la vida de Sonia dio un giro de 180 grados hace dos años, la joven está encantada con su nueva vida, alejada del ruido y el estrés de las grandes ciudades. De hecho, no se plantea en ningún momento dejar el campo: "Esto en Madrid no lo tienes. Yo me quedo aquí, sobre todo, por la tranquilidad, los valores que la gente tiene aquí, el ambiente y el sentimiento de pueblo".

Finalmente, Sonia confiesa el principal motivo por el que quiere quedarse en Pozo de la Serna: "Me gustaría que mis hijos se criaran en este ambiente que yo estoy viviendo, pero que lo vivieran desde pequeñitos. El tema de querer a los animales, de querer al campo, de saber de dónde viene todo. Son los valores que me gustaría inculcarles a mis hijos y por eso yo me quedo aquí".