Un edificio militar de quita y pon en la Antártida

  • La catalana Gaptek construye instalaciones modulares para defensa, salud y logística

Un almacén de Gaptek que, situado en la Isla Decepción (Antártida), permite al Ejército de Tierra apoyar tareas científicas

Un almacén de Gaptek que, situado en la Isla Decepción (Antártida), permite al Ejército de Tierra apoyar tareas científicas / Activos

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Paula Clemente
Paula Clemente

Periodista

Especialista en start-ups, sector emprendedor

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Todo empieza con tres preguntas. Primera. ¿Por qué se tarda tanto en construir? Segunda. ¿Por qué no se puede desmontar una instalación y llevarla a otro sitio? Tercera. ¿Por qué utilizar materiales tan complicados de reciclar como el hormigón? Y, en definitiva, una cuarta, que las agrupa a todas: ¿Por qué se sigue construyendo igual que hace 50 años? La respuesta, en el caso de Tomás Feliu, Jordi Vinyoles y Jordi Lacambra fue fundar Gaptek. "Es una empresa que diseña, fabrica y construye edificios con una tecnología innovadora que transforma el proceso constructivo mejorando tiempo, costes y calidad", sintetiza el director de la delegación de Madrid, Salvador Allende.

No se trata, sin embargo, de una empresa cualquiera. En primer lugar por el proceso. Gaptek construye sus edificios a piezas y a partir de moldes que tiene patentados. Estas partes, que se unen unas a otras allí donde se quiera instalar la construcción, se elaboran en fábricas de Galicia, Italia y Arabia Saudí con las que tienen acuerdos y se distribuyen desde el centro logístico que tiene la compañía en Porqueres (Girona). Las piezas salen desde este municipio catalán dentro de contenedores de entre 20 y 40 pies de altura, medidas que permiten el transporte en camión o en barco y, en caso de urgencia, incluso en avión.

Esto último es clave para uno de los grandes clientes de la compañía: el ejército. Y aquí radica la otra gran singularidad de esta empresa con sede en Barcelona, que aparte de construir edificios de oficinas o grandes superficies como hangares y almacenes, ha realizado trabajos para el Ministerio de Defensa español, ha construido para ONG’s, ha ampliado el Hospital de Granollers durante la peor época de la pandemia y tiene diseñadas escuelas en la recámara. Sin olvidar las adjudicaciones en concursos internacionales promovidos por la OTAN.

"Hemos hecho infraestructuras para el Ministerio de Defensa tales como hangares, almacenes, talleres, edificios de oficinas y hasta dos edificios para nuestro Ejército de Tierra en una localización tan exigente como la Antártida: un almacén y un taller", ejemplifica Allende. "Aunque somos una empresa dual, porque nuestros proyectos valen tanto para el sector civil como el militar, el sector de la defensa representa una parte muy importante de nuestro nicho de negocio", justifica.

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Este directivo lo relaciona con que construir de este modo es mucho más sostenible, con que el proceso favorece mucho el control de costes y tiempos, y con que sean construcciones permanentes pero trasladables. "Los distintos servicios del Ministerio de Defensa se han encontrado con la problemática de cerrar establecimientos militares y este hecho ha implicado que las infraestructuras tradicionales se hayan quedado por estar ancladas a la tierra", explica el directivo. "Nuestra solución aporta ese plus de poder cambiar las infraestructuras, por muy grandes que sean y a un coste ínfimo comparado con una infraestructura nueva", prosigue.

La compañía, que está en proceso de recuperarse del descenso de actividad que ha provocado la pandemia -antes facturaba 20 millones aproximadamente-, tiene una plantilla de 50 personas y prevé crecer progresivamente en los próximos años. "Aunque nuestros edificios ya empiezan a ser conocidos, todavía estamos en la fase de dar a conocer nuestra tecnología porque es relativamente nueva", reconoce el directivo, que no se cierra ninguna puerta a futuro: "La idea fundamental es que tenemos un sistema con el que podemos hacer prácticamente de todo: hospitales, mercados, escuelas… prácticamente lo que se necesite", concluye, insistiendo en el interés especial que tienen en fomentar la sostenibilidad y la economía circular.