NEDGIA | Desarrollo de gas renovable

Cataluña, al mismo ritmo que otros países de la Unión Europea

El sector gasista, igual que en el resto del continente, apuesta por la descarbonización. El gas renovable tiene los mismos usos que el gas natural: hogares, industria, comercios, transporte...

Cataluña, al mismo ritmo que otros países de la Unión Europea
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Cataluña dispone de un sistema gasista robusto, resiliente y con disponibilidad de suministro de energía todos los días del año. Sin embargo, las empresas gasistas del territorio, al igual que sucede en el resto de los países de Europa, está apostando firmemente por la progresiva descarbonización del sector, fomentando el desarrollo de los gases renovables como un vector energético verde y de futuro. 

El gas renovable es totalmente intercambiable por el gas natural, por lo que puede distribuirse a través de la infraestructura gasista existente y emplearse con las mismas aplicaciones energéticas en hogares, industrias, comercios y también para movilidad en el transporte.

El mayor exponente del gas renovable es el biometano, un combustible neutro en emisiones de CO2 que se genera a través de los procesos de degradación de la materia orgánica (residuos urbanos, agrícolas, ganaderos o forestales, aguas residuales, etc.) que, una vez tratados, se transforman en gas renovable. 

Se trata de una solución sostenible y económicamente competitiva para impulsar un sistema energético descarbonizado y luchar contra el cambio climático, que ya es una realidad en muchos países de Europa, y que es también un factor determinante en el proceso de descarbonización del sector energético en Cataluña. 

Instalaciones. Planta de gas renovable en vertedero Elena en Cerdanyola del Vallés (Barcelona).

/ D. R.

Según el informe ‘Los gases renovables. Un vector energético emergente’, publicado por Fundación Naturgy, el potencial máximo de producción de gases renovables en España podría ser equivalente al 65% de la demanda total actual de gas natural, si se impulsara de forma decidida su desarrollo.

Los autores de este estudio sostienen que, si España desarrolla todo su potencial de producción, podría llegar a reducir unos 35 millones de toneladas de CO2, es decir, más del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero previstas para el año 2030. Este valor equivale al CO2 que emite todo su parque de turismos en un año o el que absorbió toda la superficie forestal de España en 2017.

Según los expertos, el biometano es una realidad europea incuestionable en el camino hacia la descarbonización de la economía y España no puede perder este tren medioambiental. Es una solución ya implementada y asentada en muchos países europeos, con más de 700 plantas inyectando gas renovable en las redes de gas, y Francia es un ejemplo de la tendencia existente en Europa, donde con un importante impulso desde la Administración, cada semana se conectan a la red más plantas que inyectan gas renovable con el objetivo de que en el año 2050 el 100% del gas consumido en este país tenga origen renovable.

En nuestro territorio, las empresas del sector gasista como Nedgia están impulsando el desarrollo de los gases renovables, como el biometano, y su inyección en la red de distribución a través de múltiples líneas de actuación. Una de ellas es la descarbonización de sectores difusos de emisiones de gases de efecto invernadero como, por ejemplo, a través de proyectos de economía circular en el entorno rural. Otra vía es el desarrollo de proyectos específicos de gases renovables, biometano e hidrogeno, como el proyecto Elena. 

Proyecto Elena

El pasado junio Nedgia, filial distribuidora de gas en España del grupo Naturgy, marcó un hito histórico en la transición energética en España con la primera inyección de gas renovable procedente de un vertedero en la red de distribución de gas, reafirmando así su apuesta por la transición energética y situándose en la vanguardia en innovación para desarrollar este nuevo vector energético y contribuir de forma significativa a la descarbonización del sistema energético del país. 

La planta de gas renovable, situada en el Parc de l’Alba de Cerdanyola del Vallés (Barcelona) junto al vertedero de residuos Elena, representó en total una inversión de 2,2 millones de euros. Con esta instalación, Nedgia demostró su capacidad para llevar a cabo este tipo de proyectos gracias a la fortaleza de su red de distribución, que está preparada para distribuir gases renovables por las inversiones realizadas en los últimos años, la infraestructura gasista existente en España y su contribución a la seguridad del suministro.

Nedgia tiene como objetivo que en 2050 todo el gas que circule por sus redes sea de origen renovable. La compañía está digitalizando toda su infraestructura de distribución con la vista puesta en la entrada masiva de gases renovables, y ha presentado proyectos de biometano e hidrógeno a las diferentes administraciones del país. 

La planta de Cerdanyola del Vallès producirá 12 GWh/año de biometano, lo que equivale al consumo anual de 3.200 hogares, y evitará la emisión a la atmósfera de 2.400 toneladas de CO2/año, una cantidad equivalente a plantar unos 5.000 árboles. Parte del gas que se inyecta a la red se utilizará para ser suministrado como combustible a vehículos en las estaciones del grupo Naturgy, ya que es una alternativa totalmente viable para la movilidad sostenible. El biometano producido permitirá un aprovechamiento energético que contribuye a la economía circular, en línea con la Ley de Cambio Climático y con los objetivos del PNIEC.

Este tipo de proyectos son un claro reflejo también del apoyo de Nedgia a la producción local de energía, muy cerca de las principales áreas potencialmente generadoras de biometano (vertederos, granjas de purines y estaciones depuradoras de aguas residuales).

En España existe un elevado potencial para el desarrollo de proyectos de producción de biometano, previéndose un auge importante también en la demanda para comercialización por las necesidades de descarbonización y la implantación del sistema de GdOs (garantías de origen) 

 El biogás debe jugar un papel principal en la descarbonización de la demanda final energética. Su escaso desarrollo hasta el momento se ha debido a múltiples factores que nada tienen que ver con el gran potencial disponible en España … 

El potencial de producción de biometano existente en España es entre 122-137 TWh según diferentes estudios, uno de los mayores de toda Europa, y con potencial para cubrir casi el doble de la demanda doméstico-comercial actual

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