Energía

Las grandes eléctricas proponen eliminar el PVPC y crear una tarifa regulada solo para vulnerables

La patronal de Iberdrola, Endesa, EDP y Viesgo aboga por ligar una futura tarifa regulada a los mercados a plazo y no al mercado diario

Las grandes eléctricas proponen eliminar el PVPC y crear una tarifa regulada solo para vulnerables

MIGUEL TONA

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Sara Ledo
Sara Ledo

Periodista

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Primera propuesta sobre la tarifa regulada. Las grandes eléctricas abogan por eliminar el denominado Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) y mantener una única tarifa regulada exclusiva para los consumidores vulnerables, según ha propuesto Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aeléc). Esta futura tarifa no estaría indexada al mercado diario, como actualmente con el PVPC, sino que estaría ligada a los precios de los mercados a plazo, lo que se traduciría en precios más estables. Es la repuesta de la patronal que agrupa a Iberdrola, Endesa, EDP y Viesgo a la consulta pública lanzada por el departamento que dirige la vicepresidenta Teresa Ribera para que los principales agentes del sector trasladen sus aportaciones sobre una posible modificación de esta tarifa.

El PVPC afecta a 10,7 millones de usuarios, de los millones de consumidores domésticos (punto de suministro no superior a 1 kilovatio y con una potencia contratada inferior a 10 kilovatios). Y es la única con la que los consumidores considerados vulnerables pueden acceder al bono social, un descuento de entre el 25% y el 40% del que disfrutan alrededor de 1,19 millones de consumidores, y al suministro mínimo vital. Pero al estar indexada al precio del mercado mayorista, traslada inmediatamente a los consumidores cualquier alteración de precios del mercado, ya sea al alza o a la baja. El precio mayorista también sirve de referencia para el resto de 18 millones de usuarios con contratos en el mercado libre.

La tarifa regulada siempre ha sido concebida como la tarifa más competitiva, frente a otras modalidades de contratación del mercado libre, como ha dejado patente en distintos informes el regulador energético, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), e incluso también el Banco de España en un reciente informe de este verano. Sin embargo, la evolución de los precios de la electricidad de los últimos meses --con precios mayoristas un 500% superiores a los de hace un año-- ha motivado la apertura por parte del ministerio que dirige Ribera de "un periodo de reflexión acerca de su actual configuración, que pueda desembocar en un nuevo desarrollo reglamentario para modificar su estructura".

Aeléc plantea, además de eliminarla para casi la mayor parte de los usuarios, que se rija por los precios de los mercados a plazo, lo que le daría más estabilidad. Sin embargo, no sería un cambio de la mañana a la noche, por ello, la asociación plantea poner en marcha medidas que permitan "progresar en la sustitución de la indexación al mercado diario por una indexación a mercados a plazo", así como fijar un "periodo transitorio" para el paso de los consumidores no vulnerables al mercado libre. Es decir, la mayoría de los consumidores tendrían una tarifa a un precio acordado entre el cliente y la comercializadora eléctrica.

Pago por uso

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Más compleja es la propuesta de la Fundación Renovables que apuesta por que el precio de la electricidad responda al “pago por uso”, lo que supondría una auténtica "limpieza" de la tarifa eléctrica y de los costes regulados contenidas en ella para que se transformen en variables, cobrando por la energía gestionada y no por la retribución a las inversiones realizadas hace años. "Esto permitiría que el coste transferido al consumidor sea más transparente y reducido, habilitando una señal precio que refleje los costes reales", explica esta organización.

Además, a juicio de la Fundación Renovables, la tarifa también debería ser progresiva. De forma que haya dos tramos para el segmento doméstico: consumo mínimo vital, con una potencia mínima de 2,3 kW, un consumo de los primeros 1.500 kWh gratuitos, estableciendo parámetros según la composición familiar y un IVA al 4%, tramo que se convierte en gratuito al crear una nueva tarifa social para los colectivos más vulnerables y en riesgo de exclusión; consumo normalizado, con la señal precio a cobrar según el propio sistema con reglas de transparencia, y consumo penalizado para valores por encima del nivel anterior, estableciéndose un coeficiente de mayoración, fijo o progresivo, del precio de la electricidad consumida en este tramo.