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Un cambio normativo de julio permite a la luz escalar a un récord de 188 euros

Hasta el 6 de julio el precio máximo y mínimo que se podía registrar era de 0 y 180 euros, pero a partir de entonces es de entre -500 y 3.000

Un cambio normativo de julio permite a la luz escalar a un récord de 188 euros

Eduardo Parra / Europa Press

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Sara Ledo
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Periodista

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Pablo Allendesalazar
Pablo Allendesalazar

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Especialista en banca, finanzas, política monetaria y mercados de capitales

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El precio de la electricidad en el mercado mayorista sigue pulverizando récords al escalar hoy hasta los 188,18 euros el megavatio-hora, casi 16 euros más que el precio de ayer y 35 euros más que el día anterior. Se trata de un nuevo máximo histórico que hubiera sido imposible que se produjese hasta hace escasos dos meses porque la regulación lo impedía. Hasta el 6 de julio, el precio medio diario del mercado mayorista no podía sobrepasar los 180 euros ni tampoco ser negativo, pero a partir de ese día entraron en vigor nuevos límites de entre -500 y 3.000 euros a propuesta del Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE). 

Esta nueva regulación, que llevaba en trámite más de dos años, abre la posibilidad de precios negativos, pero también provoca que en casos con una escalada alcista como la actual el coste de la luz tenga todavía un amplio margen de crecimiento ante el incremento del precio de los derechos de emisión (con un incremento del 120% respecto a hace un año hasta los 60 euros por tonelada) y de la cotización alcista del gas natural en los distintos ‘hubs’ nacional e internacionales (en el mercado ibérico del gas, el precio de cotización de gas se ha incrementado un 300% en un año hasta superar los 60 euros el megavatio-hora). 

Según el Gobierno, el precio de la electricidad en el mercado mayorista seguirá subiendo, al menos, hasta marzo del año que viene, aunque el incremento no debería afectar ya al precio que pagan los consumidores en la factura. El plan de choque elaborado por el Gobierno para tratar de abaratar la factura tiene por objetivo cumplir el compromiso de Pedro Sánchez de que la factura media de los cerca de 11 millones de consumidores acogidos a la tarifa eléctrica regulada PVPC sea este año similar a la de 2018 (el año más caro de los últimos siete) más la inflación acumulada desde entonces. 

Hace dos semanas, la vicepresidenta Teresa Ribera apuntó que, de mantenerse los precios récord del mercado mayorista de entonces (desde aquel momento han subido un 44%), el consumidor promedio de la tarifa regulada pagaría 644 euros por la electricidad en el conjunto de 2021 (53,6 euros al mes de media). En 2018, fueron 598 euros, es decir, 46 euros menos. La inflación desde diciembre de 2018 hasta julio de 2021 fue del 2,48%. Aplicando dicha tasa a la factura de 2018, resulta un incremento de 14,83 euros, hasta los 612,83 euros (51 euros al mes). O lo que es lo mismo, 31,17 euros menos que la factura promedio de 2021 estimada por Ribera de no haberse adoptado el plan de choque. Esa cantidad es la rebaja en la factura anual que el Gobierno prevé lograr entre este jueves, cuando entran en vigor sus medidas, y el cierre del año.

El objetivo del Ejecutivo de cumplir lo prometido por Sánchez se enfrenta a cierta incertidumbre. Por una parte, el IPC va a seguir subiendo en lo que resta de año, algunos expertos estiman que hasta superar el 4%, lo que dará más margen al Gobierno, ya que elevará la inflación acumulada desde el cierre del 2018. Pero por otra parte, el precio del gas en los mercados internacionales está tan desbocado que es difícil predecir hasta dónde puede llegar.

Cambios en el mercado

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El Alto Representante para la Política Exterior de la Unión Europea y vicepresidente de la Comisión, Josep Borrell, ha abogado este miércoles por reformar el sistema europeo de fijación de precios de la electricidad debido a sus "demasiadas disfunciones", algo que también pidió hace unos meses la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, a la Comisión Europea sin demasiado éxito. "Tarde o temprano, Europa tendrá que decir algo. El sistema tiene que ser revisado porque tiene demasiadas disfunciones. La traslación del coste del gas a otras energías cuyo coste de producción no tiene nada que ver con el precio de gas es algo que no tiene una justificación económica clara", ha subrayado Borrell, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press.

Borrell cree que finalmente este debate se abrirá en el seno de la Comisión Europea porque la subida de los precios de la electricidad acabará por afectar a todos los países, no sólo a España. "En España tenemos un sistema donde se factura al precio de cada día y los incrementos de precios los notamos inmediatamente. En la mayoría de los países europeos, los contratos son a precio fijo anual y por tanto no lo notarán hasta finales de año, pero lo notarán, porque el precio del gas sube para todos", ha explicado.